Hay veces en que el libro se juzga por su tapa. Y el caso de los discos, no es la excepción.
Hay veces en que el libro se juzga por su tapa. Y el caso de los discos, no es la excepción.
Encabezando el ranking se encuentra el sexto álbum de Limp Bizkit, Gold Cobra. El regreso a las canchas de los florindenses luego de seis años de silencio fue todo menos triunfal, y empeoró cuando develaron el arte. Se trata de una ilustración de tres chicas en bikini sacando la lengua en una aparente zona selvática, y junto a ellas una cobra gigante con postura amenazante. Para darle un cierre a la atmósfera extraña del arte, aparece un mono oliéndose el dedo.
Otro de los discos en la lista es Sorry for Party Rocking del dúo de música dance LMFAO. A pesar de que obtuvo el primer puesto en los rankings estadounidenses en su género, el diseño de su tapa es más que desafortunada. Allí aparecen las caras de los raperos contra el vientre desnudo de una chica, y el nombre del disco pintado sobre él. Colores fluorecentes y caras de desconcierto. El significado de este diseño quedará en duda.
Lulu, el disco realizado colaboración de Metallica y Lou Reed, recibió pésimas criticas y tampoco tuvo halagos por su diseño. Sobre un fondo blanco aparece un maniquí avejentado y sin brazos. Y sobre la imagen fue pintado el nombre del disco con lo que parece ser sangre.
Ni siquiera Lady Gaga pudo escapar de este conteo. En su segundo disco Born This Way aparece ella transformada en un híbrido entre mujer y motocicleta. Para empeorar, utilizó una tipografía con brillos en cromado, llevando con esto el kitch al extremo. Si esto fue realizado con reales intenciones de apostar al absurdo, lo consiguió.