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El supermercadismo reunió en un evento en el Hotel Raddisson a casi todos sus representantes del país, con la idea de analizar a fondo la realidad y los pronósticos para los próximos meses. Entre los temas tratados, estuvo la calidad del empleo en los supermercados. La afirmación de uno de los expositores tuvo la respuesta de otro.

No hay gente
El presidente de la Asociación de Supermercados (ASU) y gerente general de Disco, Hugo Avegno, planteó durante la conferencia sobre retail celebrada en el Radisson, la dificultad que existe para incorporar personal de calidad y para que éste se mantenga en el tiempo. Llamó la atención de una situación de pleno empleo y de las características del trabajador que se presenta a ser nominado en un supermercado. “Es muy difícil hoy por hoy conseguir gente.

El sector está en una situación de casi pleno empleo. El personal que ingresa a los supermercados, en general, llega a su primer empleo; es un personal joven, que está en la franja etárea más baja”, comentó Avegno durante su exposición. “A esa dificultad se suma una rotación que no ha bajado y aumenta; tenemos una rotación estructural muy alta, de casi 80% anual.

El valor absoluto de la calidad de gente va descendiendo”, afirmó. “Aun así el sector es un gran empleador”, matizó Avegno, quien sostuvo que en el área del supermercadismo trabajan 19.000 personas. También dijo que la mano de obra significa “el 50% de los costos de cualquier supermercado”.

Se paga poco
El chileno Pablo Castillo Prado, director de Ontime Retail SpA, hizo mención a los altos costos y baja productividad que el sector atraviesa. Al analista planteó una visión diferente a la de Avegno e indicó que será fundamental remunerar bien al personal para cortar con la rotación y mantener motivado al plantel. “Decía Hugo (Avegno) que cuesta mucho conseguir gente. Yo tengo una visión distinta. No es que cuesta conseguir gente, cuesta conseguir gente a los salarios que le pagábamos antes. Si uno pone los salarios del mercado va a conseguir la gente que quiere.

El problema es que hay un desequilibrio entre esos salarios y la productividad que se logra en la operación del local. Ahí está el desafío para revertir eso. En los mercados que conozco entre el 50% y 60% de las dotaciones tienen renta inferiores a los US$ 700 y US$ 800. Son rentas bastantes bajas para el nivel de compromiso que les pedimos a nuestros empleados. Queremos tener una buena atención, que la experiencia de compra sea espectacular, pero hay que preguntarse si con rentas de ese nivel la persona está tan comprometida y camiseteada con su compañía para volcar esa experiencia”.

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