ver más

A las 8 de la mañana, Elcira Gómez emprende la caminata diaria de dos kilómetros a pesar de sus 73 años, para mantener viva la Policlínica Comunitaria del barrio Penino, ubicada a la altura del kilómetro 29 de la ruta 1, en Ciudad del Plata.

Allí, unas 550 historias clínicas permanecen entre el polvo a la espera de un médico de familia hace un año y medio, cuando en febrero de 2012 el profesional que iba tuvo que pedir licencia médica por una artrosis que le impide trabajar. Desde entonces no retomó sus actividades, y ahora aguarda jubilarse ya que está por cumplir la edad para hacerlo.

Con esta situación, las ilusiones de las 600 personas que viven en ese barrio periférico de Ciudad del Plata, ante la llegada de un nuevo médico, se diluyen. Desde entonces la Administración de Salud de los Servicios del Estado (ASSE) no asignó un nuevo especialista y analizarán la situación, según informó la gerenta general Alicia Ferreira a El Observador.

Lo que motiva día a día a Elcira a caminar cuatro kilómetros diarios para ir y volver desde su casa al local, es mantener viva la policlínica y evitar que se roben las cosas.

“Esto lo levantamos entre todos hace 16 años, conseguimos el material y la construimos”, recuerda. Elcira comenzó a trabajar allí como asistente, a pesar de no tener más formación que la escuela.

Pero ahora es quien se encarga de cuidar el local de forma honoraria, y de vez en cuando dar algún medicamento a vecinos que conoce como viejos pacientes, y no pueden trasladarse hacia el hospitalito de Rincón de la Bolsa.

“Yo lo único que hago es tomar la presión y la diabetes, tengo un aparatito acá”, que fue donado por vecinos.

“Llego a las 8 de la mañana y estoy como hasta las 16, si no vengo, me desvalijan todo”, agrega.

A pesar de estar a una cuadra de la Seccional 10º, a comienzos de 2012 robaron este tipo de aparatos médicos tras romper una ventana y sacarlos con un alambre por entre las rejas. De inmediato colocaron tejido y los vecinos donaron nuevos dispositivos.

Mientras muestra el lugar, Elcira también revisa la latita donde junta cada moneda recibida por donaciones.

Con ese dinero paga la luz y el agua. Solo el teléfono es pago por el Ministerio de Desarrollo Social, ya que el local se usa para tramitar la cédula de identidad y la credencial cívica y concurre un psicólogo y asistente social una vez por semana.

“La gente siente lástima de que no venga más el médico, se atendían muchas chiquilinas embarazadas, niños. Y preguntan cada tanto qué va a pasar”, comenta con resignación.

Los vecinos le propusieron quemar gomas y cortar la ruta en reclamo de la falta de médico, pero ella medió y evitó que se concretara la movilización, ya que considera que “solo hace barullo y no aporta nada”. Pero esperan con expectativa una reunión con las autoridades de la salud.

El sueño del hospital propio

La única opción que tienen los habitantes de Ciudad del Plata, cuando deben ver a un médico, es trasladarse al hospitalito que se encuentra a tres kilómetros, o de lo contrario viajar hacia Montevideo o Las Piedras, que están a 35 kilómetros aproximadamente.

Por lo general optan por no ir, excepto en casos de urgencia, ya que son personas de muy escasos recursos que prefieren usar el dinero para comprar un litro de leche o un pan, explica Elcira.

Luego de varias gestiones, logró que el martes próximo vaya el vacunatorio móvil de Salud Pública, para que los niños y mayores puedan recibir las vacunas necesarias.

El hospitalito de Rincón de la Bolsa, el centro de salud más grande de la zona, atiende a las 36 mil personas que viven en Ciudad del Plata, y cuenta con un solo médico en el área de emergencias, que es apoyado por otro adicional en el marco del Plan Invierno.

Si bien hay profesionales de medicina general, ginecología, pediatría y otras especialidades básicas, las listas para coordinar hora en policlínicas se abren una vez por mes, lo que genera grandes colas y dificultades para conseguir un lugar.

“Por lo general están derivando a Montevideo porque acá está saturado de gente”, explica Héctor Silvera, el coordinador de la mesa de concertación de Ciudad del Plata, integrado por diputados del Partido Nacional, Colorado y Frente Amplio, así como por el intendente de San José, José Luis Falero.

El lunes pasado los representantes de la mesa fueron recibidos por la ministra de Salud Pública, Susana Muñiz.

En ese encuentro le plantearon la necesidad de construir un hospital en la zona ante el alto nivel de población.

Silvera señala que la idea es ampliar las instalaciones del actual centro de salud. La intendencia ofreció el personal de arquitectura y construcción para las edificaciones. Además, empresas instaladas en las inmediaciones manifestaron su interés en colaborar.

Seguí leyendo