Uruguay tiene definida una política energética que permite explicar, por ejemplo, por qué ANCAP aumentó 29% el precio del fuel oil. El problema es que la estrategia está cargada de "vaivenes" propios de la dependencia de Argentina y Brasil y del "desordenado" proceso de integración regional en la materia, según lo plantea el presidente de la petrolera estatal, Jorge Sanguinetti.
El jerarca ejemplificó la problemática a partir de la situación suscitada con Argentina, que dolarizó la exportaciones de gas luego que en Uruguay ya se habían hecho las inversiones en el gasoducto. "La política energética uruguaya está dependiendo de la región porque estamos comprando el gas para generación eléctrica en Argentina, y allí se ha mantenido pesificado el precio pero lo exporta en dólares", afirmó Sanguinetti.
Consideró entonces que si no existe "interconexión física ni coordinación de políticas macroeconómicas regionales es muy difícil poder desarrollar elementos de integración energética".
"Los precios bajos son subsidiados por los altos, por lo tanto para bajar los altos hay que subir los bajos. ¿Quién paga esos US$ 9 millones de extraprecio que tenía (antes del ajuste) el fuel oil? Los pagan los combustibles más caros, en este momento las naftas", explicó. Agregó que el aumento del fuel oil sirvió "para evitar una suba (de las naftas), que era inminente por la tendencia al alza de los precios del petróleo".
(El Observador)