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Argentina tiene un gran desafío para 2015, con su enfrentamiento con los holdouts y sus cuentas desbalanceadas, pero visualiza una luz al final del túnel con el nuevo gobierno en 2016. Brasil enfrenta algunas debilidades macroeconómicas y el reto de elegir a su siguiente ministro de Economía como punto clave para su futuro. En ambos casos, los desafíos económicos tienen una marcada dimensión política. Uruguay, en tanto, gradualmente está logrando un desacople con sus principales vecinos y tiene como principal objetivo mantener el equilibrio entre la estabilidad de precios y la competitividad.

Estas fueron algunas de las principales ideas que los economistas Carlos Melconian (de Argentina), Alberto Furuguem (de Brasil) y Magdalena Domínguez (de Uruguay) presentaron durante el segundo Encuentro de Fronteras, que tuvo lugar el miércoles en Rivera, organizado por la Cámara de Empresarios de Free Shops del Uruguay y la Asociación Sudamericana de Tiendas Libres (Asutil).

Los representantes de las principales cadenas de free shops de América del Sur participaron del evento, e interpelaron con especial interés a los economistas, atentos sobre el impacto que tendrá la evolución macroeconómica y política de los tres países sobre sus negocios.

El equilibrio entre inflación y competitividad es el desafío para Uruguay
Magdalena Domínguez
Centro de Investigaciones Económicas (Cinve)

La economista Magdalena Domínguez dijo que, de acuerdo a las proyecciones de Cinve, Uruguay crecerá 3,5% en 2014 y 2,5% en 2015, en un entorno más complicado y con menor dinamismo, pero manteniendo el desacople con la región.

De todos modos, al depurar los factores irregulares y ver la trayectoria de mediano plazo, el crecimiento tendencial será levemente superior en 2015 que en 2014 –3% en comparación a 2,9%–. Aseguró además que se verán “heterogeneidades” por sector, con diferentes ritmos de crecimiento. Por ejemplo, la construcción caerá y el transporte, almacenamiento y comunicaciones mejorará. Subrayó que grandes proyectos como Montes del Plata jugarán un rol fundamental en la economía del país. El principal desafío, dijo Domínguez, será lograr que la inflación y la competitividad mantengan un equilibrio. Señaló además que algunos cuellos de botella son la falta de capital humano, la mala infraestructura vial y la escasa innovación.

La previsión de inflación para Cinve es de 8,8% en 2014 y 8,7% en 2015. En ese sentido, la economista explicó que las medidas ejecutadas con respecto a los precios y la desaceleración económica jugaron un rol suavizador. Advirtió además que la balanza turística se está deteriorando porque los argentinos que siguen reduciendo su llegada.

Las próximas elecciones serán una nueva oportunidad para Argentina
Carlos Melconian
Director de M&S Consultores, máster en Economía

El carismático economista argentino Carlos Melconian hizo hincapié en el año “conflictivo” que tiene por delante su país, que a su juicio, recorrerá los últimos 365 días de la era Kirchner. Para Melconian, todas las opciones que puedan elegirse en las elecciones nacionales auguran mejores perspectivas para los intereses empresariales que Cristina Fernández. Además indicó que todavía hay una gran incertidumbre en torno a los juicios que tiene el país por delante con los bonistas que ingresaron en los canjes de deuda, más allá del diferendo que derivó en el default.

El panorama que indicó Melconian no fue nefasto: “Tengo mucha esperanza para el 2016. No es lo mismo cualquiera que gane en 2016, hay candidatos que son más competentes, pero Argentina solo con el catch up (puesta a punto) de lo que no hizo en esta década tiene para el periodo 2016-2019 una nueva oportunidad. Va a depender de qué deje este gobierno, de condiciones internacionales, de cuán eficiente sea el que venga, pero objetivamente hay condiciones. Todavía una crisis financiera con espiralización cambiaria y demás es evitable, pero eso requiere que el gobierno cambie algunas cosas y solucione el problema de la deuda en enero”. En referencia a la recuperación que tiene que hacer el país, explicó que recuperar la inversión es más rápido, pero revertir la inflación es un proceso que puede llevar más tiempo.

La búsqueda del nuevo ministro de economía marca la agenda en Brasil
Alberto Furuguem
Economsta de la Fundación Getulio Vargas

El economista Alberto Furuguem hizo hincapié en los temas políticos que se dan luego de la elección de Dilma Rousseff y la importancia que tiene para el país que la presidenta elija como ministro de Economía al expresidente del Banco Central, Henrique Meirelles, un profesional que según entiende dará tranquilidad a los mercados por su currículum bancario “de alta performance”. El nombre de Meirelles, dijo, vino como recomendación del expresidente Lula da Silva; si la presidenta hace caso, “la política económica está garantizada”, aseguró Furuguem. El actual ministro, Guido Mantega, “no debe seguir”, aseguró el economista.

En un escenario de crecimiento bajo e inflación elevada, el economista dijo que el principal desafío que Brasil tiene por delante consiste en mejorar la infraestructura general, deteriorada por carencia de inversión. En este sentido señala que Brasil debe atraer capitales privados. Explicó además que la economía debe crecer para que pueda suavizar los desequilibrios fiscales, y que Rousseff deberá comenzar su mandato con un shock de credibilidad. Finalmente, con una carga tributaria en el entorno de 36% del PIB, consideró que es un milagro que el país crezca incluso a tasas modestas.

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