La presidenta de la Comisión Europea comienza una gira por Brasil, la Argentina, Chile y México
El viaje que se inicia este lunes en Brasilia tiene el propósito de reforzar las relaciones entre la Unión Europea y las naciones de la Comunidad de Estados latinoamericanos y caribeños
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, inicia este lunes una gira por Brasil, la Argentina, Chile y México para reforzar alianzas antes de la cumbre que la Unión Europea (UE) y los gobernantes de los países latinoamericanos y caribeños realizarán en julio.
El viaje de la representante del ejecutivo de la UE tiene por objetivo “fortalecer las relaciones con aliados fundamentales”, expresó una portavoz de la Comisión Europa antes de que Von der Leyen desembarque este lunes en Brasilia, la capital de Brasil, donde tiene en agenda una reunión con el presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, según un despacho de la AFP.
La presidenta de la Comisión Europea luego de un almuerzo de trabajo ofrecerá un discurso ante la Confederación Nacional de la Industria (CNI). El martes, Von der Leyen estará en Buenos Aires, Argentina, para un encuentro con el presidente Alberto Fernández, y participará del Foro Empresarial UE-Argentina.
La gira continuará el miércoles con una visita a Santiago, la capital de Chile, donde tiene prevista una reunión con el presidente Gabriel Boric. Luego, la ex ministra de Exteriores de la canciller alemana Angela Merkel visitará una empresa chilena de reciclado de plásticos.
La última etapa de la gira de la dirigente europea será el jueves en México, donde tiene en agenda un encuentro con el presidente, Andrés Manuel López Obrador.
Originalmente, Von der Leyen había programado esta gira latinoamericana en abril, pero una enfermedad del presidente Lula obligó a reprogramar un viaje a China, y por ello la visita debió esperar hasta este lunes.
La visita arranca una semana después de que la Comisión Europea aprobara una Nueva Agenda para “recalibrar y renovar” las relaciones del bloque europeo con los países nucleados en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC).
Esta agenda, lanzada antes de la Cumbre UE-CELAC prevista para julio, pide encuentros regulares entre los líderes de los dos bloques, así como la adopción de un mecanismo permanente de coordinación y el impulso al comercio y las inversiones.
De acuerdo con la UE, esa Nueva Agenda, así como la gira de Von der Leyen y las expectativas de la cumbre de julio, están centradas en el plan denominado Global Gateway, un gigantesco programa de inversiones que pretende movilizar hasta unos € 300.000 millones.
En una escueta nota oficial, la UE informó que, durante su gira por los cuatro países latinoamericanos, Von der Leyen “hará una serie de anuncios sobre proyectos bajo nuestra estrategia Global Gateway, que serán de beneficio mutuo y acercarán aún más a ambas regiones”.
La primera escala de la gira, Brasil, constituye un paso aguardado con ansiedad en Bruselas, ya que durante el gobierno de Jair Bolsonaro el diálogo entre el gigante sudamericano y la UE se redujo prácticamente a cero. El retorno de Lula a la presidencia revivió las esperanzas de una mejora substantiva del diálogo bilateral, que ahora Von der Leyen espera consolidar.
La Argentina es un socio esencial de Brasil en el Mercosur, el bloque con el que la UE espera este año cerrar las largas negociaciones de un ambicioso acuerdo comercial. Chile y la UE cerraron en 2022 una modernización de su acuerdo comercial, que aún deberá ser ratificado, y Bruselas está empeñada en avanzar cuanto antes en ese mismo sentido en su acuerdo con México.
La última cumbre entre la UE y los países latinoamericanos ocurrió hace ya casi ocho años, en 2015. Desde entonces, la UE se concentró en sus problemas internos, como el Brexit, la crisis migratoria, la pandemia de coronavirus, la expansión hacia el Este y, más recientemente, la guerra en Ucrania.
Ahora, la UE percibe que América latina es un aliado natural, con abundantes recursos de minería y alimentos, y por ello Bruselas se convenció de que llegó el momento de darle a esas relaciones una importancia acorde a su magnitud.