Ya se transformó en un clásico argentino que los años pares sean dominados por la economía –con un predominio de las medidas de ajuste– mientras que los impares tienen una tónica política –y entonces se propende a las políticas expansivas, con protagonismo del consumo y la obra pública.
La receta peronista
El presidente Macri sabe que no tendrá ayuda hasta que no demuestre que consolida su proyecto