La decisión de Benedicto XVI de renunciar a ser el guía de la Iglesia –algo que se concretará este jueves a las 8 de la noche– genera perplejidad por lo inédito. Porque es cierto que hubo algunos antecedentes, sí, pero también es real que esas abdicaciones de la Edad Media acontecieron en circunstancias difícilmente comparables.
La renuncia como ejemplo
En un mundo donde los líderes se aferran al poder y se niegan a dar un paso al costado, Benedicto XVI hace lo contrario por el bien de la institución que le tocó dirigir