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Según se ha anunciado desde la producción de la enorme saga de Crepúsculo (la serie de películas basadas en las novelas de vampiros adolescentes de la escritora Stephanie Meyer), las dos partes de Amanecer representan el final de toda la trama, que ya tiene tres películas precedentes.

La atractiva Bella Swan debe lidiar con sus dos pretendientes, Edward Cullen y Jacob Black. La joven tomará una decisión que tendrá duras consecuencias, con luna de miel incluida en Río de Janeiro.

El éxito inicial y masivo de los libros de Meyer hace que las audiencias lleguen a los cines con el entrenamiento de conocer la historia, así como sucedió con Harry Potter.

Y no es casual el paralelismo, porque estos prolijos vampiros –que parecen modelos de propaganda de una marca de ropa francesa– protagonizan una saga que de alguna forma representa el escalón de edad natural del conjunto de películas de Potter.

La saga culminará el año próximo con la última parte, Crepúsculo: Amanecer 2.

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