La tele en otras pantallas
La reina del living ve cómo su trono es disputado por las nuevas tecnologías
Desde que la tele fue tele se convirtió en la reina y señora de la sala familiar primero, y de la casa entera más tarde. Con la llegada de internet, y sobre todo a medida que han mejorado las velocidades de descarga de contenidos de la red –a través de tecnologías como la que permite la fibra óptica–, la reina ha tenido que resignarse a compartir la corte de las pantallas. Ahora el consumidor decide cómo y cuándo ver la tele e incluso elige si la ve en una televisión –el viejo receptor con nuevas formas– o en otro tipo de pantalla: smartphones, tabletas y consolas de juego.
A partir de estos cambios en los hábitos de consumo, los generadores de contenidos audiovisuales han debido adaptarse a nuevas realidades. Lo han hecho no solo para captar a determinada generación, sino al conjunto total de espectadores que antes se sentaban sin chistar frente a la tele ubicada en su living, pero que ahora comparten su atención entre “cuatro pantallas” (ver recuadro).
Así surgieron plataformas online como Netflix, Hulu o las de las propias cadenas de televisión internacionales, ya sean de televisión abierta o por cable. Todas permiten ver contenidos que se pasan por televisión en un día y hora fijos, a cualquier hora y en casi cualquier plataforma. Este año el gigante del cable HBO decidió lanzar la tercera temporada de su serie estrella Juego de tronos en todo el mundo al mismo tiempo, una práctica hasta ahora inusual ya que las empresas guardan los estrenos para sus mercados premium y meses después los “bajan” a otros mercados emergentes. Al mismo tiempo que el primer capítulo de Juego de tronos se podía ver en todo el mundo –siempre y cuando ese mundo tuviera una suscripción a HBO–, el canal de cable también lo puso a disposición en su plataforma online “de privilegio”, llamada HBO GO. Este es un servicio al que pueden acceder cualquier persona que tenga HBO en su cable (en Uruguay por ahora solo aquellos que tienen Direct TV); en él se pueden ver todas las series originales del canal, así como las películas, documentales y eventos deportivos, vía internet y accediendo desde casi cualquier dispositivo: iPad, iPhone, aparatos Android, Xbox 360, algunos Smart TV de Samsung y Kindle Fire.
Este año también Netflix –disponible en Uruguay por U$ 7.99 mensuales, aunque con contenidos diferentes a los que se ofrecen en el norte– produjo por primera vez una serie en la que invirtió un presupuesto millonario y que fue protagonizada por estrellas, encabezadas por Kevin Spacey. Una empresa proveedora de contenidos, que no es un canal de TV ni una compañía de cable, decidió generar sus propios contenidos que se pueden ver solamente online (incluso en Uruguay). Y, al igual que HBOGo, se pueden mirar en cualquier dispositivo. Es más, es posible comenzar a ver la serie en la computadora o en la tableta, interrumpir en la mitad del capítulo y terminar de verlo en la propia tele conectada a internet (porque el sistema “guarda” el avance y retoma desde donde el espectador dejó de ver).
El experimento le salió tan bien a Netflix –generó más suscripciones al servicio y fue un éxito de crítica– que ya planea dos series originales más, una de ellas de ciencia ficción dirigida por los hermanos Wachowski –los mismos de The Matrix–, Sense8.
Rating de banda ancha
¿Por qué las compañías productoras de contenidos o proveedoras de servicios están tomando estas decisiones? Porque su audiencia tradicional comienza a desgranarse en tantos comportamientos como posibles plataformas existan para ver la tele fuera del aparato de la tele. Y porque en los países en los que los contenidos tardan en llegar, la piratería arrasa; hoy es posible descargar el capítulo de la serie favorita en pocos minutos, con una conexión de banda ancha como la que ya se ofrece en Uruguay vía fibra óptica, con velocidades de “bajada” que pueden llegar hasta los 100 MB.
No solo las empresas productoras intentan adaptarse, también las que miden el tradicional rating. Nielsen anunció en febrero que comenzará a medir los programas que se miran vía banda ancha en las casas, algo que la industria venía demandando a gritos por una sencilla razón: los ratings caen y caen cuando solo se los mide en la “caja boba”.
En Uruguay son los proveedores de TV cable y satelital los que hacen más intentos por estar presentes en todas las pantallas posibles, más allá de que su hábitat sigue siendo la gran reina del living.
TCC
Planes. En 2012 lanzó TCC Vivo, un sistema multiplataforma que permite ver contenidos audiovisuales online en tabletas y smartphones y en breve en la web vía PC o en la propia TV por un decodificador. La empresa planea comenzar con “catch up TV”, que permite mirar contenidos ya emitidos.
DirecTV
Nexus. La empresa lanzó este sistema que permite detener la transmisión y retomarla en otra TV. Esto se acompaña de una nueva aplicación de iPad, que transforma la tableta en un control remoto desde el que se comanda la TV, además de consultar la programación y generar listas.