Rodolfo se sentó relajado en el sofá con una copa de vino, aspiró lentamente el puro que a veces le gustaba fumar y me confesó: "estamos en nuestro mejor momento. La fábrica que heredé de mi padre continúa vendiendo como nunca". Sin embargo, apenas 9 meses después se presentó en quiebra luego que un producto de mejor calidad hecho con otra tecnología más barata inundó el mercado de un día para el otro.
La trampa del éxito
¿Por qué una compañía puede fracasar? Por hacer más de lo mismo o sólo promover lo nuevo sin lograr el equilibrio