Por primera vez, son más los franceses que consideran que la Agrupación Nacional (RN) de la líder ultraderechista Marine Le Pen no representa un peligro para la democracia.
Por primera vez, son más los franceses que consideran que la Agrupación Nacional (RN) de la líder ultraderechista Marine Le Pen no representa un peligro para la democracia.
Así lo reveló un sondeo del instituto Verian para el diario Le Monde, que el matutino parisino publicó esta semana y encendió señales de alarma.
Según la encuesta, el 45% de los franceses ya no ven a Le Pen como peligrosa para la convivencia democrática en el país, contra el 41% que la siguen considerándola como una elección riesgosa, como ha sido habitual en los últimos años.
Y el número de encuestados que están en desacuerdo con su partido, cayó al 54%, el nivel más bajo desde 1984, agrega este estudio.
"Marine Le Pen se convirtió actualmente en la alternativa natural al macronismo", afirmó Frédéric Dabi, director del instituto de sondeos Ifop, durante la presentación de un estudio realizado por la Fondation Jean-Jaurès.
La líder ultraderechista ya llegó a la segunda vuelta en las elecciones presidenciales de 2017 y 2022, que perdió ante Macron con un 33,9% y un 41,45%, pero creciendo en votos.
Tras años de una estrategia centrada en liberarse del aura ultra del Frente Nacional (FN) de su padre, el neofascista Jean-Marie Le Pen, Marine aparece ahora como recentrada.
Lo reconfirmó en las legislativas de junio de 2022 como primer partido de oposición, gracias a una campaña centrada en las preocupaciones de los franceses, como el poder adquisitivo, y a la emergencia del rival ultra Éric Zemmour.
Momento pre-Le Pen
Según Antoine Bristielle, de la Fondation Jean-Jaurès, Le Pen "se hace eco de manera muy clara de lo que piensan y quieren los franceses".
Sobre la inmigración, "un 66% cree que hay demasiados extranjeros en Francia y esa impresión la comparten incluso “más de uno de cada dos votantes socialistas", asegura.
"Las ideas de la extrema derecha se difunden y se propagan en los grandes partidos Ivaldi, politólogo de Cevipof. La creciente porosidad se da especialmente con la derecha tradicional., como vemos en Francia o Alemania", apunta Gilles
El politólogo Raphaël Llorca está convencido de que Francia vive "un momento pre-Le Pen", máxime cuando la "centralidad" de esta política, abogada y criadora de gatos de 55 años constituye "algo novedoso".
"Cualquier acontecimiento que aparece en la actualidad se interpreta y enmarca inmediatamente como algo que favorece a la extrema derecha, desde los disturbios urbanos a la crisis alimentaria", apunta.
Sin olvidar la guerra entre Israel y el movimiento islamista palestino Hamás.
Marine Le Pen aprovechó su participación el 12 de noviembre en una marcha contra el antisemitismo para mostrar una ruptura con el pasado antisemita de su padre, una manifestación a la que Macron no asistió.
Giro a la derecha
Sarah Proust, edil socialista en París, señala una "ola" ultraderechista a nivel europeo.
Varios países de la Unión Europea, entre ellos Italia, Hungría y Finlandia, ya tienen a partidos de extrema derecha en el poder y Países Bajos podría seguir sus pasos.
El partido de Le Pen aparece en los sondeos como el gran favorito en Francia de las elecciones al Parlamento Europeo del próximo junio, que se celebrarán meses antes de un juicio contra la líder y su formación por malversar fondos públicos europeos.
En este contexto, la pregunta es si se encamina hacia la presidencia de Francia en 2027, en las que Macron ya no podrá participar.
"Puede ganar vista la naturaleza de sus apoyos, su estructura electoral que es ‘atrapalotodo’ y que se parece a la de un partido de gobierno", explica Dabi.
Adélaïde Zulfikarpasic, de la encuestadora BVA, advierte no obstante que "su derrota todavía es posible", ya que la "desdemonización" de su partido aun "no es total".
(Con información de AFP)