La vivienda social no costará menos porque los salarios de la construcción subieron en un 20%
La ley de vivienda social redujo en un 17% los precios de la construcción para la clase media, pero esto no se trasladará al comprador porque los privados deben pagar un incremento salarial cercano al 20% a los trabajadores de la construcción
Desde que se aprobó la ley de promoción de vivienda de “interés social”, a fines de 2011, la Agencia Nacional de Vivienda habilitó la construcción de 5.166 nuevos inmuebles en 158 proyectos diferentes. Se trata de iniciativas que reciben descuentos impositivos que representan una reducción en el costo de 17% para los privados. La lógica indica que por un lado los constructores podían cerrar sus cuentas con ese incentivo, y así poder generar oferta fuera de la zona costera. Y por su lado, el gobierno solucionaba en buena medida el déficit habitacional para la clase media.
Los privados tenían, según dicen, la intención de trasladar esa rebaja impositiva al precio de venta a las familias. Pero en los últimos meses muchos tuvieron que renunciar a ello y aumentar el precio final. La razón: el incremento del costo de la mano de obra en la construcción, según dijeron a El Observador inversores privados que construyen viviendas promovidas por la ley.
A fines de 2012, el sector de la construcción acordó un incremento salarial que oscila el 20%. Ese mismo convenio vence en setiembre de 2013, por lo que este año trabajadores y empresarios volverán a reunirse desde agosto para discutir uno nuevo.
Para los inversores ese aumento incide de forma directa y sustancial en la ecuación de su negocio, por lo que debieron trasladar casi automáticamente el precio de las viviendas.
A juicio del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma), sin embargo, los objetivos de la ley se siguen cumpliendo.
El asesor económico del ministro Francisco Beltrame, Leonardo Falkin, consideró cierto que los costos de construcción han aumentado, pero aseguró que si las exoneraciones no lograron reducir el precio de las viviendas, al menos permitió mantenerlos. Además, dijo el funcionario, es un “dato objetivo” que desde la aprobación de la ley aumentaron los permisos y las construcciones de viviendas en zonas que antes no se generaba oferta. “Se han generado ofertas de viviendas a precios más bajos. Eso significa que las exoneraciones se han traducido en que existan en el mercado de vivienda ofertas a precios inferiores. Para nosotros eso es el traslado de las exoneraciones a ofertas de viviendas a precios más bajos”, dijo Flakin.
Una realidad
La empresa de asesoría financiera Iverplus promovió dos proyectos de viviendas en Montevideo al amparo de la ley de promoción. Su director, Diego Pereira, dijo a El Observador que el precio al público de las viviendas de su emprendimiento ya aumentaron 10% con respecto a lo estimado cuando se decidió la inversión, producto del incremento de la mano de obra en la construcción. En el esquema de su negocio, dijo el empresario, la mano de obra representa más de la mitad del costo. “Tenemos que asumir que el incremento de los costos laborales se comió entero la exoneración impositiva. Eso es fuerte”, comentó Pereira. “Hay un problema de cómo se negocia esto, porque de alguna manera cuando vos haces todo para que te salga, de golpe y porrazo viene un aumento salarial y te lo lleva. ¿Qué sentido tiene?”, agregó. El representante de Iverplus aseguró que los proyectos siguen en pie, pero advirtió que en algún momento “pueden caer”. “No quiere decir que con esto los negocios caigan, pero en algún momento caen, y cuando caen no hay más. ¿Me explico?”, dijo.
Ivory es un grupo español que construye en Montevideo dos complejos de viviendas promovidos por la ley. Uno ubicado en 8 de octubre y Carlos Crocker, con 45 apartamentos; y otro en Ejido y Maldonado con 18 apartamentos. Su representante en Uruguay, Víctor Maganto, dijo a El Observador que la idea de la empresa era trasladar el descuento al precio de venta, pero el aumento del precio de mano de obra también los obligó a subir 10%.
“Ocurre que entre que presentamos el proyecto y ahora, hay una suba brutal de la mano de obra en la construcción”, dijo el empresario español.
La empresa Campiglia también construye viviendas con los beneficios de la ley de promoción. Lo hace en seis proyectos distintos, uno de los cuales lanzó este lunes. Alejandra González, representante de la firma, dijo a El Observador que la mano de obra incrementó los costos, pero que por el momento pretenden trasladar la rebaja de 17% a las familias de clase media que compren los inmuebles.
“Es una realidad que el aumento en la construcción fue bastante importante, e incide mucho. Claro que se ha sentido en la construcción, pero no hace que no traslademos el beneficio”, dijo González.