Lacalle Pou defendió la venta de tierra a extranjeros: “que vengan”
El candidato blanco habló de sus propuestas para el sector agropecuario
Ante un auditorio complaciente y ávido de escuchar sus propuestas, el candidato del Partido Naciona Luis Lacalle Pou presentó en profundidad ayer sus ideas en materia agropecuaria. Al evento organizado por el diario El País y la consultora Seragro en la sede del Mercosur, en Parque Rodó, asistieron empresarios y productores del campo. “Su irrupción trajo un soplo de esperanza. Es alguien que puede hacer un cambio en la política y en el gobierno. Seguramente nos va a dejar cosas interesantes”. Con esas palabras recibió al postulante blanco la directora del diario El País, Julia Rodríguez Larreta. Luego, desde el púbico, a lo largo de la exposición de Lacalle Pou y sus asesores se escucharon aprobaciones (“bien dicho”, “qué bien”) y se vieron más sonrisas que ceños fruncidos ante los planteos programáticos. El aplauso más importante fue cuando Lacalle Pou advirtó que de ser presidente no cederá poder a los sindicatos. “Hacernos cargo no significa autoritarismo, significa ejercer la autoridad, no compartir el poder”, dijo.
Junto a sus asesores en el tema agropecuario y económico, el candidato nacionalista repasó sus propuestas en la materia y criticó el planteo del Frente Amplio sobre bajar impuestos y, a la vez, incrementar recursos para políticas sociales en caso de acceder por tercera vez consecutiva al gobierno. “No es cierto que se pueda”, insistió.
Lacalle Pou se pronunció a favor de la venta de tierras a extranjeros, aunque entiende se debe tener “cuidado” si los interesados son estados. “El que venga (a comprar) y se atiene a las leyes y es dinamizador de la economía, que venga”, comentó. A su juicio, la ley que obliga a las sociedades anónimas a transparentar su integración fue un “bluff”, porque el Poder Ejecutivo puede exonerar de esa imposición a cualquier empresa con la firma de un decreto. El candidato blanco dijo que los productores que vendieron tierras a extranjeros no fueron obligados a hacerlo “con la billetera arriba del alambrado”, sino que “querían vender”.
Los organizadores le habían enviado al postulante diez preguntas para conocer su programa en los temas que le interesan a productores rurales. Sobre el sistema impositivo se manifestó en contra del Impuesto al Patrimonio que modificó el gobierno de José Mujica para gravar los campos que estaban comprendidos en el derogado Impuesto a la Concentración de Inmuebles rurales (Icir). Anunció Lacalle Pou que una de sus primeras medidas apuntará a terminar con la “dicotomía” que pone al campo en el ojo de la tormenta. Aseguró que no hablará de más impuestos porque “no es lógico” ni “justo”. Argumentó que muchos negocios tienen el riesgo de los precios de venta, pero al campo se le suma la variable del clima. “Si a eso se le agrega la incertidumbre impositiva...”, apuntó. Si bien no lo ubicó dentro de las promesas, se manifestó a favor de eliminar el impuesto a Primaria para todo aquel que hoy lo paga.
En cuanto a la política laboral se quejó una vez más de tener que “aclarar mentiras” en alusión a la ley de jornada de 8 horas del peón rural. Planteó en ese sentido que se debería flexibilizar el trabajo de menores de edad en el campo.
También insistió con la idea de lograr un “shock” de inversión para infraestructura, sobre todo en rutas, pero también en caminería y vías férreas. Prometió bajar impuestos para el combustible que consumen productores granjeros y trabajar para abrir mercados en el exterior. Así como criticó la falta de inversión en infraestructura, destacó y puso como ejemplo el trabajo del Instituto Nacional de Carnes (INAC).
Cuando Lacalle Pou terminó su presentación se bajó del escenario para saludar y sacarse fotos con varias personas que lo esperaron. Un veterano que lucía pañuelo rojo en el cuello se le acercó y le dijo que iba a rezar “un Ave María por día” para que le vaya bien a su ministra de Economía, Azucena Arbeleche.