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Luis Alberto Heber y Ana Lía Piñeyrúa se abrazaron y levantaron su puño con alegría. Era 27 de junio de 2012 y decenas de dirigentes del Herrerismo los aplaudieron en el acto donde fueron proclamados como precandidatos del sector. Esa noche de invierno todos los dirigentes de la lista 71
–columna vertebral del grupo que fundó el nieto de Herrera– estaban convencidos de tener dos figuras de peso para competir de forma “sana” rumbo a la interna de junio de 2014.

Esa misma noche, el hijo del expresidente Luis Alberto Lacalle, el diputado Luis Lacalle Pou, avanzaba en su gira por todo el país junto a los más fieles de su grupo Aire Fresco. Tejía, convencía y entusiasmaba. Hizo casi 15 mil kilómetros desde julio a enero. Intentaba reforzar su sector, sin la presión de tener que dar la cara en los comicios. Muchos le decían que debía ser candidato, ahora que su padre no estaba en carrera, pero a Lacalle Pou le preocupaba más seguir sumando grupos y gente a su sector, aunque en su cabeza aparecía como meta ser, tarde o temprano, aspirante a la primera magistratura.

“Hola, estoy viajando rumbo a Paysandú... y Luis está en Florida con el pájaro (Carlos Enciso)”, respondió por teléfono a El Observador el diputado Álvaro Delgado el pasado jueves a la tarde, cuando se dirigía por la ruta 3 al norte.

Esa estrategia de despliegue y crecimiento, sumada a la oferta “joven” o renovadora del discurso, son las claves del éxito que Lacalle Pou ha tenido en la interna blanca, según entienden quienes lo acompañan. Cuando llegan a cada lugar, los dirigentes de Aire Fresco eligen reunir a lugareños, independientemente de su filiación. Según dicen, les rinde más juntarse con “gente”, empresas y sindicatos, que con los dirigentes que ya se sabe comprometen su apoyo. El camino de Lacalle Pou fue inverso al de sus colegas de la UNA, Heber y Piñeyrúa. Exactamente inverso. Mientras él buscaba que su grupo creciera, los otros dos promocionaban su candidatura confiados en la estructura herrerista.

El mapa
Al repasar la dirigencia nacionalista en cada departamento, se advierte de forma clara el avance de Lacalle Pou. Cuando confirmó la adhesión del grupo Más País, que lidera el diputado herrerista José Carlos Cardoso, se aseguró un triple efecto, ya que, además de Rocha, consiguió dirigentes de peso en Artigas, con el diputado herrerista Rodolfo Caram; y en Flores, con la incorporación del diputado Ricardo Berois. También en ese departamento se podría generar el acercamiento del intendente Armando Castaingdebat (Alianza Nacional), con quien Lacalle Pou tiene “buena onda”.

Con la temprana incorporación del diputado Nelson Rodríguez tuvo una referencia clara en Maldonado. En Lavalleja cuenta con el apoyo de Carol Aviaga, una dirigente que forma parte del Directorio del Partido Nacional.

En Canelones, Lacalle Pou tienen un largo camino recorrido con su lista 400. Allí cuenta con un diputado de su riñón (Amín Nifoouri) y con otros dirigentes blancos, como Sebastián Andújar. En la capital presenta a uno de los primeros que se sumó a su proyecto, Álvaro Delgado, y a otra “barra joven” que fundó la lista 404 en 2007. Espera sumar, con un esquema de grupo más amplio –tomando como punto de partida a la UNA– al diputado Javier García, escindido del grupo de Jorge Larrañaga, Alianza Nacional.

Hacia el centro del país tiene buena presencia con el intendente de Florida, Carlos Enciso y, en Durazno, también espera un acercamiento de Carmelo Vidalín.

En Colonia se aseguró el apoyo del diputado Ricardo Planchón, mientras que en Soriano se sumaron a su candidatura todas las listas de Unidad Nacional, con Carlos Auchaina a la cabeza.

Daniel Mañana, el diputado por Río Negro, también se pasó a su sector, mientras que en Tacuarembó recibió la incorporación de todos los grupos de la UNA, con Antonio y Sergio Chiesa incluidos.

En Rivera incorporó al diputado Gerardo Amarilla; en Salto al director municipal Carlos Alvisu; y en Paysandú apuesta a una lista joven que lidera Ignacio Ifer.

Los desafíos de Lacalle Pou, en cuanto a su dirigencia en el interior, se presentan en San José, Cerro Largo y Treinta y Tres. En el primero tiene también “buena onda” con el diputado Alberto Casas y el intendente José Luis Falero. En los otros dos no aparecen figuras a destacar, aunque en Cerro Largo el histórico dirigente herrerista Ambrosio Barreiro se pronunció por su candidatura.

En la década de 1980, causó furor en Estados Unidos un revolucionario videojuego japonés, diseñado por Toru Iwatani, de la empresa Namco, que rápidamente se conoció en todo el mundo como Pac-Man. Así como Lacalle Pou, el círculo amarillo con boca triangular y amplia que protagoniza el videojuego, avanza por laberintos comiendo puntos pequeños, y también grandes, para luego pasar de pantalla.
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