Laneros esperan que China reanude la importación de tops
Diego Saavedra, gerente de CLU, destacó: “Desde mediados de 2019 China no importa tops; había hecho compras importantes, tenía stock y la pandemia profundizó la paralización”
La cotización de las monedas –con el impacto de la depreciación del euro–, la confianza de los consumidores en Europa, la demanda de China –su economía se está ralentizando– y los dictados de la moda son los principales factores a considerar en el segundo semestre de 2022 en el mercado lanero. Y es muy difícil pronosticar cómo se va a comportar la lana, afirmó el gerente de Central Lanera Uruguaya (CLU), Diego Saavedra.
Para que se destraben las exportaciones de tops de lanas cruza de 26 y 28 micras que llenan los galpones en Uruguay se necesita que se destrabe la importación del mercado de China, principal comprador hasta 2019.
“Desde mediados de 2019 China no importa tops; había hecho compras importantes, tenía stock y la pandemia profundizó la paralización”, explicó. “Sigue sin comprar tres años después”, dijo.
En el primer semestre de 2019 China importó lanas por US$ 72,8 millones, más del doble que los clientes europeos. Ese monto cayó a US$ 19,9 millones en enero-junio de 2020, un 73%, combinando el descenso de volumen y la pronunciada baja de la cotización de la lana por efecto de la pandemia.
En 2021 fueron US$ 28,1 millones y en el primer semestre de 2022 apenas US$ 16,3 millones.
En los últimos dos años la demanda se concentró en el mercado europeo. En el primer semestre de 2019 Europa reunía el 27% del monto exportado y para 2021 aumentó a 46%. Esa distancia fue más pronunciada en la primera mitad de este año: 52% del total. Alemania e Italia concentran el 67% de esas importaciones.
“Estamos todos pescando en la misma pecera”, indicó Saavedra.
También crecieron 24% las importaciones al resto de los destinos en 2022, con US$ 23,5 millones, el mayor monto en los últimos cinco años.
La cotización internacional muestra la mayor brecha histórica entre lanas ultrafinas, de 17 micras, y las de 28 micras. “Es una relación de 7 a 1 que nunca había existido; las lanas finas subieron y las cruza bajaron”, explicó.
En la última jornada del mercado australiano previo al actual receso las lanas de 17 micras cerraron a US$ 18,22 el kilo base limpia y las de 28 micras a US$ 2,70.
La industria tiene más facilidad para colocar lanas más finas.