Las 30 familias que aún ocupan el Royal se mudarán esta semana
Entre jueves y viernes está planificada la mudanza de casi todos; el Mides debe entregarlo el 15 de octubre vacío
Treinta de los 49 apartamentos del edificio Royal, en Andes y 18 de Julio, continúan ocupados a una semana del desalojo. Pero entre jueves y viernes de esta semana está previsto que se mude la mayoría de las familias. La expectativa del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) es entregarlo vacío el 15 de octubre −día que se estipuló para el desalojo−, sin que sea necesaria la intervención policial. “Nadie ha planteado resistirse”, dijo a El Observador Victoria Licandro, jefa de la oficina Centro.
Las entregas de los apartamentos que ya se han concretado han servido para “cerrar pisos”. Por ejemplo, ya nadie vive en el octavo piso.
El 22 de setiembre, cuando la Dirección Nacional de Bomberos notificó a las ocupantes por riesgo edilicio, algunos vecinos, entre ellos Alexander Franco, manifestaron su intención de permanecer en el edificio si el gobierno no le concedía un realojo o un acuerdo económico. “A mi apartamento lo voy a defender a muerte. No me van a sacar lo que por tanto luché”, había dicho a El Observador.
Licandro informó que Franco, quien vive en el Royal desde hace 5 años cuando una amiga le vendió la llave, concurrió al otro día al Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma) para obtener una garantía de alquiler. “La gente que ha planteado quedarse hasta el último día es para evitar pagar en otro lado”, aclaró. Explicó que muchos dominicanos, por ejemplo, han optado por irse a una pensión la próxima semana así pueden ahorrarse un poco de dinero.
La mayoría de los habitantes ha accedido a garantías de alquiler. El Mvotma hizo gestiones para acelerar la firma de los contratos en Contaduría General de la Nación, puesto que este trámite ha sido lo que ha retrasado su salida del Royal.
Solo dos familias serán derivadas al programa de Pensión Social para su alojamiento transitorio; una, por su vulnerabilidad económica y social, está siendo acompañada por un equipo de trabajo interdisciplinario del Instituto del Niño y del Adolescente del Uruguay. “Nadie va a ir a refugio”, afirmó Licandro. Con esta familia y otras que se trasladaron a casas de familiares y amigos, el Mides sigue trabajando parar lograr su estabilidad económica y autonomía. Otras lograron préstamos en el Banco Hipotecario para la compra de vivienda.
La jefa de la oficina Centro del Mides señaló a El Observador que no hay dominicanos desempleados entre los habitantes del edificio. Muchos se irán a pensiones y otros se han asociado para alquilar una casa. Los primeros dominicanos llegaron hace un año y no tienen niños a cargo.
Sin agua
Quienes continúan en el Royal lo hacen sin servicio de agua potable desde hace más de 20 días. La deuda del edificio con OSE supera los $ 150.000. El último pago se realizó a principios de setiembre. Un vecino apuntó que habían reunido dinero para pagar la deuda y se lo entregaron a un vecino que huyó con lo recaudado. La única posibilidad de reconexión era la de generar un nuevo convenio de pago pero quienes organizaban las colectas ya se fueron del edificio.
Los espacios comunes (salvo la escalera) y los apartamentos todavía tienen luz eléctrica aunque muchos apartamentos están “colgados” a UTE. Por doquier hay cables sueltos y casi no hay llaves de luz. La escalera no tiene barandas y se debe abrir el paso entre la basura. No hay ascensores instalados, pero el pozo está solo tapiado en planta baja. Muchos apartamentos tienen la puerta enrejada aunque estén en un piso alto. Algunas rejas las han puesto los vecinos de al lado para evitar que entraran intrusos cuando algún apartamento quedaba desocupado.