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El rol cada vez más activo de la mujer en el mercado laboral y su consiguiente menor presencia en las tareas de hogar es uno de los factores que ha sonado con más fuerza en los últimos años para explicar el aumento de la venta de productos alimenticios congelados. Pero hay otros motivos: el aumento del poder adquisitivo, la practicidad y comodidad al momento de la cocción y el “ritmo de vida moderno”.

Según operadores del sector consultados por Café & Negocios, el consumo anual per cápita promedio en Uruguay no llega a los dos kilos de alimentos congelados. Se trata de una cifra con amplio potencial de crecimiento, si se toma en cuenta que en Estados Unidos y en algunos países europeos llega a 40 kilos.

Esta categoría aumentó a nivel nacional en varios canales de venta, como supermercados, almacenes y restaurantes, especialmente de Montevideo.

En los últimos tiempos, la gran novedad es el continuo surgimiento de locales que exclusivamente se dedican a la comercialización de este tipo de alimentos y su potencial amenaza a los supermercados (ver nota en página siguiente).

El secretario de la Cámara Industrial de Alimentos Envasados, Héctor Tastas -director de la firma Cramon-, dijo que las ventas de este tipo de productos vienen creciendo a un ritmo anual de 7% a partir de 2004. No obstante, sostuvo que “ha comenzado a mostrar una leve caída este año”.

Más allá de esta baja, en los supermercados puede apreciarse diversidad de oferta y cada vez más espacios destinados a las heladeras.

Por ejemplo, en el Grupo Disco (Disco, Devoto y Géant) la comercialización de congelados registró un aumento de 8% en 2012 -medido en kilos y litros- con respecto al año anterior (en 2011 el incremento había sido de 5% y en 2010 de 14%, siempre comparado con los años anteriores), según datos proporcionados por el gerente de Compras y Trade Marketing de la compañía, Roberto Couce.

Actualmente, las ventas anuales rondan las 6.000 toneladas.

Sin tener en cuenta los helados, los productos congelados más vendidos son las papas prefritas, seguidas por hamburguesas, pizzas, empanadas y comidas preparadas.

En el caso de Multiahorro, el gerente de Compras y Marketing, Sebastián Barbat, explicó que las ventas de congelados aumentaron 63% en términos reales entre 2006 y 2012. Esto implicó comercializar 2,6 millones de unidades de productos congelados el pasado año. Los helados y las hamburguesas dominan las ventas, pero ambos productos pasaron de ser el 80% de las ventas de la categoría congelados al 70% porque ganaron terreno las papas, los platos preparados y los vegetales congelados.

Multicausal y elástica

Barbat entiende que el aumento de la demanda de este tipo de alimentos es multicausal: “Está claro que el rol de la mujer en el mercado laboral ha cambiado la forma de comprar, no solo de ella. Esto ha implicado que el hombre ingrese en las compras del hogar. Los congelados suponen comodidad y rapidez, además de seguridad en cuanto a la calidad. El hombre como comprador se ha hecho más experto, consulta tablas nutricionales, busca las mejores ofertas y las sabe aprovechar”, dijo.

El presidente de Greenfrozen, Gerardo Gunzel, coincide en que el más relevante de los factores que explican el aumento del consumo de congelados está dado por el nuevo rol de la mujer en el mercado laboral.

“Esto ha hecho que la mujer se mueva a una practicidad en la cocina y en la atención de su familia, ya que no ha dejado de lado esta función, sino que la complementa con su trabajo fuera de casa. Además, el mercado empieza a conocer las bondades de un producto congelado. Hay que tener en cuenta que un producto fresco llega a su mesa entre 48 y 72 horas luego de su cosecha, lo que hace que vayan degradándose sus cualidades nutritivas”, dijo Gunzel.

En tanto, Couce, de Grupo Disco, opinó que “el ritmo de vida moderno, que deja poco tiempo para preparar las comidas, y la comodidad, practicidad y seguridad” han apalancado las ventas. Añadió que “tanto congelados como rotisería son sectores que van de la mano con el poder adquisitivo”.

En ese sentido, el propietario de Al Frío Congelados, Gastón Monza, apuntó un mayor acceso por parte de los consumidores a la compra de freezers verticales para poder almacenar más cantidad de congelados.

Por otro lado, Héctor Tastas sostuvo que los restaurantes compran cada vez más comida congelada para servir en sus mesas porque implica disminuir los costos en mano de obra.

“Las empresas buscan soluciones que ahorren tiempo y dinero. Ya resulta llamativo encontrar un restaurante que prepara sus propias papas fritas a partir de papa natural”, dijo.

De todos modos, indicó que la demanda de congelados es “altamente elástica”, ya que es “muy influenciable ante cambios en los precios y en los ingresos de los consumidores”.

El próximo paso

A estos argumentos, el gerente de Marketing & Productos Elaborados de Marfrig, César Miranda, añadió que “las generaciones más jóvenes han incorporado los beneficios de los congelados con menos cuestionamientos que otras”.

“En estos años hemos visto un aumento en la venta de congelados en todas sus presentaciones de envase; seguramente el próximo paso será, como sucede en los países del norte, que las familias planifiquen las compras de congelados con un mayor horizonte, aprovechando toda la capacidad del freezer con lotes de compra de mayor volumen y menor precio, aprovechando promociones”, finalizó Miranda.

Las ensaladas piden pista

El producto que más se vende son las papas, pero otra de las vedettes son las hamburguesas. Entre Schnek y Marfrig tienen el 40% del mercado de ese producto, añadió Miranda.

César Miranda explicó que la empresa destina 250 toneladas de hamburguesas al mes para el mercado interno. Además, comercializa 20 toneladas mensuales de empanadas y 40 toneladas de empanados de pollo.

Si bien no es el rubro de mayor demanda, los vegetales precocinados están empezando a cobrar fuerza. Miranda sostuvo que Marfrig tiene una participación “menor” en el sector porque se trata de una categoría en la que la firma recién incursiona.

Otros operadores tienen más camino recorrido en ese rubro específico. Es el caso de Greenfrozen. Su presidente, Gerardo Gunzel, aseguró que la comercialización de ensaladas congeladas en el país aumentó 30% entre los años 2009 y 2012. La compañía tiene una producción anual de 3.000 toneladas de vegetales congelados. La mayor parte del mercado de Greenfrozen está en la zona sur. Entre Montevideo, Canelones y Maldonado se concentra el 75% de sus ventas en Uruguay.

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