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El diputado Javier García fue el primer hombre en pisar el salón del Four Points ayer de mañana. “Bendito tú eres”, le dijo una de las organizadoras de la actividad “Mujeres por la positiva”, que reunió a unas 20 militantes y dirigentes del sector Todos Hacia Adelante, y a otras 40 participantes. “Qué bien se está acá”, respondió García con sonrisa pícara al respirar la fuerte mezcla de perfumes femeninos.

Pero aún no había llegado al hotel el líder que las haría suspirar. Mientras tanto, mucha charla, retoques de maquillaje, una buena cuota de nerviosismo y el arreglo de los últimos detalles.

Luis Lacalle Pou estaba mentalmente preparado para lo que le esperaba. Su primer comentario antes de entrar al salón fue para elogiar los zapatos (estampados y en punta) de una dirigente de la lista 71, Gloria Rodríguez. Luego se asomó a la puerta y soltó un “no sé si entrar”, simulando timidez. Saludó a cada una con un beso y de casi todas sabía los nombres. Abrió la oratoria la exdiputada Beatriz Argimón y luego tomaron la palabra otras dirigentes.

El grupo nació en noviembre durante el encuentro “De militantes a candidatas”. Desde entonces, una veintena de mujeres de distintas edades y procedencias, algunas amas de casa y otras profesionales, se reunieron a discutir ciertos temas. Además de los asuntos de género, les interesa la implementación del Sistema Nacional de Cuidados, el combate a las drogas, la generación de “clubes diurnos para ancianos” y la violencia doméstica.

Mientras explicaban el porqué de un grupo de mujeres en política (“una mirada femenina”, “una agenda transversal”), un proyector emitía imágenes de las protagonistas posando en las escaleras del directorio del Partido Nacional. Contaron que fue una “producción de fotos” realizada el 1º de mayo, “cuando nadie trabajaba”, y que las estilistas y peluqueras conectaron tanto con la causa que no quisieron cobrarles. “Nos gustaba el balcón. Ensayábamos discursos, ¿verdad?”, evocó Argimón.

En un momento invitaron a Lacalle Pou a darse vuelta y apreciar el resultado. “¡Vamos a ver cómo las dejaron!”, bromeó él. El comentario le costó, también entre risas, un “no seas machista”. Pero él no se quedó conforme con tal acusación, y mientras las presentes exclamaban “guau” o “qué linda” ante las fotos de sus compañeras, él disparó: “¿Y el machista soy yo? Yo me trato de concentrar en lo de adentro”.

Pasaron un video en el que varias argumentan por qué eligen a Lacalle Pou. Dijeron que su campaña se concentra en redes sociales porque es más barato, llegan al interior y así se “optimizan los tiempos”, lo cual les permite cumplir con sus trabajos y sus “tareas de mujer”.

Cuando le tocó hablar, el precandidato reconoció que sentía la presión. “Me vienen a compeler, a obligar, y está bien: yo acepté venir acá”, admitió. Habló de la “sensibilidad” y “el sexto sentido femenino”. “Para nosotros son las compañeras ideales, y espero que nosotros también para ustedes”, expresó. Tal vez percibiendo las ansias de anuncios, preguntó: “¿Se espera de mí un compromiso hoy?”. Argimón le contestó “Como quieras”, y desde la primera fila una señora le aseguró: “El compromiso es nuestro contigo, Luis”.

Finalmente terminó con el misterio: “Mi compromiso es que voy a tratar de ser justo. Si ustedes entienden que no lo soy, no sé por qué, creo que me voy a enterar”.

Aunque quizá no las convenció del todo, ninguna desaprovechó la oportunidad de pedirle una foto con él, una con su amiga o con su hijo, una foto con el celular, otra con el grupo. En un momento, en un intento de orden, se ubicaron contra la pared para sacar una de todas las presentes, y entonces Lacalle dijo sentirse acosado. Luego no pudo evitar otra vez las fotos individuales hasta que finalmente se escabulló.

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Decisión 2014

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