Nada de “expropiar” ni de “doblarle el lomo a impuestos” a nadie que se la juegue por invertir en Uruguay. Ese fue el centro de las promesas que José Mujica realizó ante unos 1.500 empresarios en febrero de 2010 en el hotel Conrad.
Lentitud en la era Mujica inquieta a inversores
Los anuncios no concretados o demorados son cuestionados por los empresarios