Liquidan a una de las dinastías del narcotráfico
La banda criminal traficaba cocaína y drogas sintéticas hacia Europa y EEUU. El capo de la organización fue capturado en un restaurante
Con la caída este miércoles de Héctor Beltrán Leyva, apodado El H, en San Miguel de Allende, a unos 200 kilómetros de la Ciudad de México, las autoridades pusieron fin a la dinastía de los Beltrán Leyva, uno de los principales grupos de narcotraficantes mexicanos.
“Era el heredero del cartel que lleva sus apellidos, una asociación criminal que fue liderada por su hermano mayor Arturo, hasta que fue abatido -en Cuernavaca, a 100 kilómetros del DF- en diciembre de 2009”, informa El País de Madrid.
Agrega que el actual capo, de 49 años, fue capturado por el Ejército mexicano en un restaurante de la localidad de San Miguel de Allende (Guanajuato, occidente del país) cuando se encontraba reunido con uno de sus operadores financieros.
“Los Beltrán Leyva eran cuatro hermanos (Arturo, Alfredo, Héctor y Carlos) que comenzaron su carrera delincuencial al noroeste de México, como “comandantes” del cartel de Sinaloa, liderado por Joaquín El Chapo Guzmán. En otras palabras: trabajaban como sus sicarios. Sus actividades se concentraban en el trasiego de cocaína desde países de Centroamérica y Sudamérica hacia Estados Unidos y Europa”, dice el diario.
En enero de 2008 cayó Alfredo Beltrán Leyva y sus hermanos acusaron al capo de Sinaloa de traición y comenzaron una intensa sangrientas. Entonces cerraron un pacto con Los Zetas, rivales de Guzmán Loera, y uno de los carteles más sanguinarios.
La estructura de la organización cambió con la muerte de Arturo, “que falleció en un espectacular operativo conducido por la Marina el 16 de diciembre de 2009, y la captura de Carlos, el menor, dos semanas después”.
Aunque las actividades del cartel disminuyeron, las autoridades de EEUU detectaron acciones de la banda ya bajo las órdenes de El H. “La Fiscalía mexicana informó que la organización había diversificado sus actividades delictivas con la producción de drogas sintéticas y lavado de dinero”.
El Gobierno de Mécido ofrecía por El H una recompensa unosUS$ 2,5 millones mientras que el de EEUU ofrecía por su cuenta otros cinco millones de dólares. Con la captura del último Beltrán Leyva, “uno de los principales líderes del narcotráfico en México”, las autoridades dan por cerrada esta dinastía.