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Llegó la hora de cantar your song

El crossover entre la cultura anglosajona y la latina provocó un boom de la música spanglish

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23 de noviembre de 2017 a las 05:00

"Hola, deberíamos conocernos. No hablo tu idioma, pero no necesito traducción". Esto canta, en inglés, el rapero estadounidense Flo Rida en su última canción –Hola– que grabó con Maluma, y resume de buena forma el momento que vive la música en el mundo este año, con el idioma español metiéndose de lleno en el mainstream y la combinación de cantantes anglosajones con hispanos.


El auge latino no es nuevo, pero tiene ciclos. Ricky Martin conquistó Estados Unidos y luego al mundo entero en 1999 con su Livin' la vida loca. Shakira siguió sus pazos y en 2001 grabó Laundry Service, con canciones en inglés y español. Pero claro, en esa época casi no se animaban a mezclar ambas lenguas en un mismo tema. Eran o en inglés o en español, o sacaban dos versiones de una composición. De esa forma la colombiana hacía, por ejemplo, Suerte y Whenever, whenever; misma canción, otro idioma.

Este año es diferente. El puntapié inicial lo dio Despacito, el megahit de Luis Fonsi y Daddy Yankee que, a pesar de que fue lanzado en febrero, aún sigue sonando mientras decidimos si comemos lechón o cordero el 25. Que el canadiense Justin Bieber la haya escuchado una noche en un boliche colombiano antes del verano boreal y, que al ver el fervor de quienes allí bailaban decidiera hacer una versión bilingüe junto con los cantantes originales le dio todo servido en bandeja para que apareciera hasta en la sopa. Todo el mundo se sabía la letra. Menos él que, en un video poco después, dijo que no tenía idea de cómo seguía la canción.

Lo mismo hizo meses más tarde Beyoncé, que se subió al éxito mundial de J Balvin con Mi gente.


El viernes pasado, en la lista de novedades que presenta Spotify cada semana había cuatro canciones que tenían esta característica en común: estrellas de la música estadounidense con pares exitosos del mundo latino. Una de ellas era Hola.

Otra era Havana –con Daddy Yankee y Camila Cabello, que es nacida en Cuba pero hasta ahora toda su carrera musical había sido en inglés en el grupo Fifth Harmony–. De ese ya había una versión solo en inglés de fines de octubre, pero ahora se subió a la ola latina.


En la lista también estaba All we can do –con Juanes y Poo Bear, que recientemente creó hits con Bieber–.


Y el principal era Échame la culpa, otro tema pegadizo que saca Fonsi este año, ahora junto con Demi Lovato, que puede llegar a convertirse en el hit del verano en el hemisferio sur si no sale algo que la opaque de acá a fin de año. Este miércoles ya estaba en primer lugar en el Top 50 de Uruguay en Spotify y 13 en todo el mundo.


Antes considerado un idioma menor en Estados Unidos, de segunda, y ahora en todos los oídos gringos. Canciones en spanglish, la mezcla de dos mundos muy distintos que se juntaron de forma temporal. Todo sea por un hit.

El germen de todo

Por Joe Coscarelli
New York Times News Service

Durante la mayor parte del verano boreal, sólo una canción de música pop importó realmente. El remix de Despacito de Luis Fonsi y Daddy Yankee con la participación de Justin Bieber encabezó la lista de popularidad Billboard Hot 100 durante 16 semanas, con lo que igualó el récord existente y ahora está clasificada como la canción más escuchada vía streaming. El video oficial de la canción en YouTube —la versión totalmente en español sin Bieber— había tenido más de 3.500 millones de vistas en alrededor de seis meses (ahora ya supera los 4.300 millones de reproducciones).

"Despacito ayudó a abrir la puerta grande", dijo Jesús López, presidente de Universal Music Latin Entertainment, que lanzó la canción y es hogar de artistas que incluyen a Juanes, Nacho y J Balvin.
Aunque éxitos anteriores en español como Macarena y La Bamba tenían un componente de novedad, "esto es una canción hecha y derecha", dijo Sebastián Krys, productor y ejecutivo que trabajó tras bastidores en Despacito.


Aquellos involucrados en el éxito de la melodía –y aquellos que tienen la esperanza de replicarlo–señalan a la creciente población latina en Estados Unidos y la naturaleza democrática de las redes sociales y las plataformas de streaming como ingredientes clave.

Sin embargo, musicalmente hablando, la polinización cruzada de géneros latinos también ha ampliado el público potencial. Esos sonidos encajaron con un momento del pop estadounidense que está en deuda con influencias caribeñas y "tropicales", desde Drake hasta Rihanna pasando por Shape of You, de Ed Sheeran, y Sorry, de Bieber. Y el reggaetón se ha reducido su ritmo y sus letras se han suavizado, lo que amplió su alcance.

Erika Ender, compositora panameña que creó Despacito con Fonsi, da el crédito de su atractivo masivo a la sensualidad de la canción. Dado el clima político, añadió: "Con todo lo que está sucediendo en EEUU y las cosas que se han dicho contra los latinos, todos estamos cantando y bailando en español".

López le adjudicó el crédito al grupo más joven de productores "bilingües, biculturales" por tender puentes entre géneros y generaciones. "La mejor inversión que hizo Universal Latino en años recientes no fueron sólo artistas, sino productores que hacen el sonido más internacional", dijo.
Rebeca León, representante de J Balvin y Juanes, también señaló a los artistas que "pasaron una buena cantidad de su juventud en EEUU, donde estuvieron expuestos a hip hop y pop estadounidense". (Fonsi fue criado en Orlando, Florida).

"Me sabía la letra de todas las canciones de los Beatles y no sabía hablar inglés", dijo Krys, quien nació en Argentina. "La gente en el mundo disfruta la música en inglés sin saber qué significa. No hay razón por la que eso no pueda ser cierto para otros idiomas".

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