Lorenzo aspira a que se adopte la nueva fórmula para ajuste salarial
El lineamiento oficial genera dudas en los sindicatos por el riesgo de pérdida de salario real
El ministro de Economía Fernando Lorenzo, sugirió a los empresarios y trabajadores que están negociando en esta ronda de los Consejos de Salarios que tengan en cuenta la nueva fórmula que elaboró esta cartera, que se agrega a la fórmula tradicional de ajustes por IPC más correctivos por inflación pasada. La nueva fórmula se basa en incrementos nominales mayores anuales que dejan de lado el pago de correctivos por inflación pasada.
El ministro fue el encargado ayer de abrir el panel “¿Es posible reducir la inflación y mantener un tipo de cambio competitivo? en las IV Jornadas Académicas y XV Jornadas de Coyuntura de la Facultad de Economía, Lorenzo dijo que el Ejecutivo realizó “innovaciones” en los lineamiento en un contexto de alta inflación donde la misma se ubica “claramente” por encima del rango meta trazado por el Banco Central (5%). Explicó que con el mecanismo que se viene aplicando hasta ahora, los ajustes de salarios toman del pasado los “shocks puntuales” de precios que ocurren por distintas razones y los trasladan al futuro.
“Nosotros estaríamos muy satisfechos si se toma esta nueva propuesta”, consideró. De todas formas, recordó que bajo el esquema actual de la ley de Negociación Colectiva no se incluye al Ministerio de Economía en la discusión.
El economista de CPA-Ferrere, Gabriel Oddone, consideró que los lineamientos que fijó el Poder Ejecutivo para esta ronda salarial reflejan un escenario “más pesimista”. “La nueva propuesta de la pauta es interesante, habrá que ver si la terminan procesando”, indicó.
Precisamente, según habían transmitido algunos gremios la fórmula que elevó Economía aparecía como “demasiado compleja” y varios sindicatos no querían arriesgar a perder salario si la inflación se mantenía en niveles elevados. Eso pese a que esa fórmula fija que al final del período del convenio se deberá compensar la pérdida de salario real.
Competitividad
El ministro de Economía centró gran parte de su exposición en la competitividad. “En primer lugar quiero enfatizar un concepto: los países no compiten, quienes compiten son las empresas”, recordó. Posteriormente, avanzó con una descripción de los indicadores que se utilizan para monitorerar la competitividad. Sobre la medición del Tipo de Cambio Real (TCR) dijo que es “imposible” mantener un equilibro con todos los países al mismo tiempo.
“Los tipos de cambio real en todos los países fluctúan mucho porque hay factores que implican desvíos”, afirmó. Para Lorenzo, el análisis sobre la competitividad de un país debe centrase sobre la productividad. En ese sentido, dijo que Uruguay registró en los últimos 10 años un crecimiento de la productividad que por primera vez significó la mitad del crecimiento del PIB.
“Lamentablemente hoy no tenemos ninguna fuente de información que introduzca esta variable con todos los países”, afirmó. Por otro lado, respecto a las críticas que ha recibido el gobierno de analistas privados y las cámaras empresariales sobre la evolución del gasto público. Lorenzo comentó que en este momento el mismo está “alineado esencialmente con el crecimiento potencial de la economía. El gasto discrecional del gobierno está creciendo 0,9% en términos reales. Es indudable que está existiendo una contribución de la política fiscal” para el control de la inflación, aseguró.
Gabriel Oddone
Socio CPA-Ferrere
Para Oddonde el problema central que enfrenta es que, cuando se registran expansiones del ciclo económico, el país se “encarece demasiado rápido”. Según el experto, detrás de este comportamiento conviven varios factores como imperfecciones del mercado y problemas de oferta. Oddone aseguró que el país transitará por un “ajuste de precios relativos” que ya comenzó a ejecutarse a partir de mayo. Añadió Uruguay está “caro en dólares y hay diversa evidencia en este sentido”. Esta corrección traerá efectos sobre la economía pero no serán “tan graves” como en el pasado. El desafío será mayor si se produce un shock externo relevante.
Julio de Brun
Expresidente del Banco Central
Julio de Brun dijo que en realidad el debate entre inflación y competitividad supone “un conflicto de política” que, a su juicio, no existe salvo en “etapas puntuales” y períodos concretos. “Esto obedece a debilidades estructurales de la economía uruguaya”, explicó. Para Brun, la economía uruguaya “crece cuando va el viento a favor” pero cuando “hay que ajustar” el mismo se hace “vía inflación”. “Por eso cuando todo revienta, lo hace con devaluaciones e inflación”, explicó. Dijo que es posibles tener un tipo de cambio competitivo sin que aumente la inflación si se evita que sea esa variable el “mecanismo de ajuste” en la fase adversa del ciclo.
Javier de Haedo
Asesor económico
Para Javier de Haedo se debe definir “con quien” el país quiere mantener un tipo de cambio competitivo. “En el corto plazo es inevitable estar atados a los vecinos y por eso es a ellos a quienes debemos seguir y con los que debemos mantener un tipo de cambio competitivo”, explicó. Hoy tenemos un tipo de cambio real por debajo de los promedios históricos con todos los socios comerciales. En agosto, el dólar debió estar en un rango de $ 23 a $ 25, sostuvo. Por otro lado, señaló que no se debe confundir “una inflación un poco más alta que la meta” con “una inflación descontrolada”. “La inflación está controlada y deberá seguir estándolo en torno a su nivel actual”.
Pablo Rosselli
Socio de Deloitte
El economista Pablo Rosselli, el dilema inflación-tipo de cambio es una coyuntura de corto plazo, ya que la política monetaria puede incidir sobre el tipo de cambio real en el corto plazo pero no a mediano plazo. “A mi entender la política monetaria terminó tolerando en los últimos años una inflación más alta. Es un error de política que deberíamos revertir”, sugirió. Para Rosselli, debería apuntarse a una inflación sustancialmente más baja, de 3% a 4% anual. Ese debería ser el objetivo del próximo gobierno, pero no será posible en un contexto de suba del dólar y con ajustes salaries de 10% anual. También consideró “imprescindible” establecer algún marco “institucional” que aliente un sesgo “contracícilico de la política fiscal”.
Gabriel Mordecki
Coordinadora del Iecon
Mordecki señaló que con los cambios que se están dando a nivel internacional se deben esperar menores presiones inflacionarias de parte de los precios del exterior, lo que dará mayor margen a la aplicación de la política monetaria. A nivel del tipo de cambio real, se espera una mejora respecto a los socios comerciales fuera de la región, pero frente a los países vecinos “es menos probable” que se de en el corto plazo. Mordecki señaló que la trayectoria de las exportaciones de los principales sectores uruguayos no depende, en el largo plazo, del tipo de cambio real. En tanto, sí es relevante cuando se trata del turismo de Brasil y Argentina.