Los coletazos de Pluna golpean al Frente en su peor momento
Procesamientos de Lorenzo y Calloia llegan cuando el oficialismo baja en encuestas
Por anunciados o previsibles, los procesamientos de Fernando Lorenzo y Fernando Calloia por el escándalo de Pluna no dejaron de ser un impacto para el Frente Amplio y el gobierno. Si bien en la izquierda habían acomodado el cuerpo para este desenlace, llegaron en el peor momento. Los coletazos del cierre apresurado y desprolijo de la compañía de bandera persiguen al oficialismo, que a la vez debe enfrentar una elección en la que pone en juego la continuidad a 10 años de gestión.
Al gobierno de José Mujica lo encuentra en el intento de administrar el último año y con pocas cosas para mostrar como logros concretos, aunque los números de la economía le dan un respiro. A la coalición, en medio de una campaña electoral con ingredientes imprevistos, como la radical disputa interna que propuso Constanza Moreira, sumado a un inesperado retroceso en la intención de voto.
Si bien el candidato favorito es Tabaré Vázquez (74), que tiene una aprobación elevada en la opinión pública, no es el mismo que en 2005 se convirtió en el primer presidente de izquierda en Uruguay. El oncólogo administra sus energías en la actual campaña electoral y por eso incursiona en prolongados silencios estratégicos, como el que inició hace una semana y media cuando supendió una reunión y se fue de Montevideo para tomar distancia y procesar decisiones. En el FA esperan con expectativa su próxima aparición, prevista para esta semana en Cerro Largo y Treinta y Tres.
Los analistas de opinión pública explican que la intención de voto en Uruguay está estancada desde hace varios meses, con dos bloques definidos de forma clara: Frente Amplio versus el resto de los partidos. Pero la última medición de la consultora Cifra muestra un retroceso del oficialismo en pleno año electoral. Si bien se trata de un punto de marzo con respecto a febrero (45 a 44), fue acompañado de un crecimiento de dos puntos del Partido Nacional (28 a 30) y dos del Partido Colorado (15 a 17). En el FA y el gobierno aguardan con ansias el resultado de la última encuesta de Equipos, cuyo trabajo de campo concluyó días atrás.
A Tabaré Vázquez no le hizo gracia las dilatorias de los abogados defensores de Lorenzo y Calloia en el proceso judicial por Pluna. Según contaron allegados, el líder de la izquierda estaba preocupado por el momento en el que iba a caer el fallo judicial, ya que debe afrontar una campaña con ese flanco.
En el FA interpretan como positivo, de todos modos, que los procesamientos hayan caído antes de las interna de junio, ya que la coalición suele juntar fuerzas luego de las primarias, cuando en el horizonte aparecen las presidenciales de octubre. Por lo tanto, por más complicado que sea el escenario, existe tiempo para “maniobrar”, razonan en el FA.
A esa coyuntura deben sumarse temas que distanciaron a Vázquez con Astori por un lado, y con Mujica por otro. Con el actual presidente por iniciativas aprobadas en los últimos meses, y con el vicepresidente por decisiones sensibles como por ejemplo el litigio de la Impositiva con el empresario Francisco Casal.
La actitud de Constanza Moreira en la campaña interna desorientó a Vázquez. El pasado 26 de marzo, cuando la izquierda celebró un nuevo aniversario de su primer acto callejero, el expresidente dejó de lado el discurso que llevó preparado al evento montado en conjunto cuando escuchó a Moreira. Vázquez decidió improvisar en sus palabras y se bajó del estrado 15 minutos antes de lo previsto, molesto con el discurso de su rival en la interna.
Por otra parte, Vázquez había comenzado a ver a Raúl Sendic como su compañero de fórmula. Hubo incluso un diálogo entre ambos para explorar esa posibilidad. Sin embargo, las conversaciones quedaron en el freezer a raíz de la polémica pública del hijo del fundador de los Tupamaros con Danilo Astori.