Castro, que el próximo 13 de agosto cumplirá 80 años, cedió el lunes el poder a su hermano Raúl, de 75, tras una delicada intervención intestinal.
Castro, que el próximo 13 de agosto cumplirá 80 años, cedió el lunes el poder a su hermano Raúl, de 75, tras una delicada intervención intestinal.
A falta de informes médicos sobre la evolución de Castro, los comentarios de dirigentes cubanos en el exterior y de líderes de países amigos, como el venezolano Hugo Chávez, son la única orientación sobre la evolución del presidente, cuya salud se considera "secreto de Estado".
El gobierno brasileño ha desmentido una información del diario "Folha de Sao Paulo" que apuntaba que Castro "está mal" y tendría un cáncer que le impediría reasumir sus funciones.
"Es un hombre muy fuerte y no me extrañaría que si se siente mejor en unas semanas o un mes reaparezca en público", dijo la misma fuente, para quien "lo más importante ahora es que se cuide y se deje cuidar, que eso será lo más difícil para él, dejarse cuidar".
Decenas de personas escucharon el silencio el comunicado leído al principio de la misa oficiada en la Catedral de La Habana por el cardenal Jaime Ortega.
En el otro extremo de la ciudad, en la iglesia de Santa Rita, en Miramar, mujeres del movimiento "Damas de Blanco", que agrupa a esposas y familiares de disidentes en prisión, pidieron por la libertad de los presos políticos y marcharon por la calle en silencio portando gladiolos y azucenas.
Para Miriam Leyva, esposa del ex preso político Oscar Espinosa, "el pueblo cubano se merece una situación nueva, con más participación y conciliación, se merece marchar hacia la democracia y la libertad".
"Estamos orando desde que nos dijeron la Proclama del Comandante, porque para nosotros es un padre", dijo Maritza, convencida de que, aunque faltaran los dos hermanos Castro, "la revolución va a seguir porque hay nuevas generaciones detrás que quizá no saben tanto de marxismo-leninismo pero saben mucho de patriotismo".
(EFE)