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Los 28 pescadores africanos que denunciaron haber sido explotados en buques chinos no constituyen un caso aislado. Según el vocero del Sindicato de Trabajadores del Mar y Afines (Suntma), Carlos Vega, las historias de extranjeros víctimas de la “esclavitud del siglo XXI” en altamar son conocidas y “preocupan” porque “lamentablemente vienen sucediendo hace mucho tiempo”.

Lo mismo apuntó Néstor Silva, vocero de Mundo Afro, ayer tras una reunión con el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Suntma por el asunto de los trabajadores africanos. “Esta conducta no es para nada nueva. Es más: nos conocemos con los trabajadores del mar desde el punto de vista institucional por este tipo de cosas, que hace muchos años que sucedan”, alegó Silva.

Esto coincide con datos del Servicio Ecuménico para la Dignidad Humana presentados ayer. Los africanos son, de acuerdo a esa organización, el segundo grupo más numeroso de refugiados en Uruguay, luego de los colombianos (por la guerrilla).

“Han aparecido otras veces africanos abandonados en el puerto de Montevideo”, aseguró a El Observador la coordinadora del servicio de atención a víctimas de trata con fines de explotación en el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), Sandra Perroni. Recordó un caso que sucedió en 2013 y pasó desapercibido porque el involucrado no quiso hacer la denuncia (ver apunte).

Si bien Perroni aún no recibió la solicitud de ocuparse del caso, espera que eso suceda en los próximos días. En base a los elementos difundidos por los medios, la funcionaria entiende que es una situación “clara” de “trata laboral”.

Vega, del Suntma, dijo que tuvo la experiencia personal de haber estado a bordo de buques chinos y que parte de la “mentalidad” de los oficiales a cargo es “castigar a sus subalternos”. En ese sentido, tanto el sindicato como Mundo Afro dijeron –sin aportar información concreta– que en los mismos barcos de los que descendieron los pescadores africanos seguramente haya otros trabajadores en condiciones similares. “Es un se dice”, aclaró Silva, pero apuntó que hay 11 chinos que aún están en el buque, anclado a millas del puerto.

Los dardos del Sutma y de Mundo Afro cayeron ayer sobre la empresa Christophersen: “Es la mayor responsable de estas situaciones que estamos denunciando”, dijo Vega. Christophersen representa, según el sindicalista, al “99 % de los barcos extranjeros” en Uruguay. Si bien no contrata directamente al personal, es la agencia representante de las navieras, agregó.

El Observador se comunicó con la empresa pero allí no quisieron hacer declaraciones. “Christophersen no tiene relación con esas personas”, se limitó a decir la recepcionista (en referencia a los trabajadores africanos), y pidió dirigir la consulta a Prefectura.

Barco incomunicado

Los 28 africanos descendieron de sus barcos porque, según supo El Observador, su contrato no fue renovado. Como estos anclaron lejos del puerto, llegaron a tierras montevideanas en una lancha. Luego se vincularon al Suntma y a Mundo Afro, que radicaron una denuncia penal. Dos de los tres barcos chinos siguieron su ruta. Solo uno quedó en la “zona de servicios” que se suele utilizar para el embarcar o desembarcar tripulantes o cargar combustible.

Estaba previsto que el juez penal Ricardo Míguez tomara declaraciones ayer al capitán del barco y a otro oficial chino a cargo de la tripulación. Sin embargo, no pudo hacerlo por las lluvias de toda la jornada.

“El buque está anclado, no está en el puerto. Necesitaban ir (hasta él) con una lancha y no pudieron por la situación climática”, relató Míguez a El Observador. Agregó que “se buscará la forma de tomarles declaraciones”, aunque no sabe cuándo, y aseguró que los implicados no podrán irse hasta que no concurran a declarar.

Míguez dijo que si bien aún no tiene elementos certeros, le “llama la atención” que los africanos tengan en su poder sus pasaportes. No le resulta del todo coherente con una denuncia de explotación. Aclaró que en una segunda etapa citará a los trabajadores a declarar.

En tanto, fuentes de Prefectura aseguraron que pese a las inclemencias, ayer a última hora se estaban haciendo gestiones para conducir al capitán del barco a tierra firme, de modo de iniciar el interrogatorio.

A salvo pero malnutridos

El Ministerio de Relaciones Exteriores emitió un comunicado ayer en el que informa los pasos dados para atender la situación de los 28 hombres que provienen de Sierra Leona y Ghana y que tienen, en promedio, 26 años.

Los pescadores, que estaban en un hotel de Ciudad Vieja, fueron alojados en la Unidad de Apoyo de la Prefectura, en el Cerro de Montevideo. Según Cancillería, un equipo del Ministerio de Trabajo se ocupará ahora de investigar las denuncias realizadas. Otra delegación del Mides está asistiendo a los africanos en su alimentación.

Si bien inicialmente se manejó la posibilidad de que corrieran riesgo de vida o sufrieran malaria o tuberculosis, esto fue descartado en la mayoría de los casos. Aún hay algunos trabajadores esperando resultados de exámenes en el hospital Saint Bois. Lo que sí fue constatado fue un estado de malnutrición generalizado y falta de vitaminas. ASSE pidió ayer la intervención de un médico forense para valorar lesiones de piel y hueso que evidencien maltrato físico.

(Producción: Federico Cardozo)

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