"Pancho Gallinal tuvo la buena idea, y nosotros la gran idea de aceptarla”. Con esas palabras Luis Alberto Lacalle explicaba en un acto de 2008 la alianza electoral de su grupo, el Herrerismo, con la Correntada Wilsonista, que fundó y conduce con el senador Francisco Gallinal. Fue un acuerdo coyuntural, que agrupó a distintos sectores, listas y personas, con la idea de abrir un espacio donde confluyeran quienes simpatizaban con Lacalle. Por ello el nieto de Herrera le puso “Unidad Nacional”, y propuso abrir porteras, incluso partidarias, para competir en la interna de 2009.
Los herreristas ante un desafío existencial tras el fin de la UNA
Gallinal retiró a su grupo y la coalición que formó con Lacalle pierde sentido