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“Buenos días Juan Carlos: Soy Antonio Álvarez de Cosmo, ponte en contacto conmigo para poder solucionar este asunto, pues yo soy el único perjudicado, claro, si te interesa arreglar este lío que habéis montado”, le escribió el titular de Cosmo, Antonio Álvarez, al propietario de Buquebus, Juan Carlos López Mena, el 19 de mayo de este año.

Álvarez pretendía cobrar US$ 13,7 millones por prestar el nombre de su empresa para que López Mena comprara siete aviones de la exPluna en el remate del 1º de octubre de 2012.

Por este y otro correo electrónico, López Mena denunció por extorsión a Álvarez en el juzgado especializado en Crimen Organizado que investiga el caso Pluna.

Un mes antes de enviar este mail a López Mena, Álvarez escribió a la Fiscalía especializada en Crimen Organizado asegurando que Buquebus le ofreció, por intermedio de Hernán Calvo (“el caballero de la derecha” representante de Cosmo en la subasta) US$ 13,7 millones (el 10% del precio ofertado por los siete aviones) a cambio de que Cosmo fuera intermediaria de la compra, pero que “solo recibió US$ 0,7 millones de Buquebus”.

López Mena no respondió el mail. Entonces, cuatro días después, Gabriel Zarza, gerente general de Cosmo, le envió un correo a Juan Patricio, el hijo de López Mena que participó de la negociación por los siete aviones y del almuerzo con el entonces ministro de Economía, Fernando Lorenzo, en el restaurante Lindolfo.

“Buenos días Sr. López, No sé si su padre habrá recibido este mensaje o existe cualquier otro motivo para su silencio. Le rogaría que interceda usted para evitar males mayores. Saludo, Gabriel Zarza”, expresa el mail enviado el 23 de mayo por el gerente general de Cosmo a Juan Patricio López Mena.

Estos mails están transcriptos en la demanda a la que accedió El Observador que el exabogado de López Mena, Daniel Rocca, presentó en el juzgado civil de la jueza Gabriela Merialdo contra el titular de Buquebus en reclamo de haberes impagos y daño moral.

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