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Los zapatazos contra políticos se han convertido en un elemento de protesta usado en distintas oportunidades. Desde el recordado episodio en 2008 en el que un activista le tiró dos zapatos al entonces presidente estadounidense, George Bush, otros también optaron por este método de protesta.

El más reciente fue el episodio que protagonizó la exsecretaria de Estado Hillary Clinton durante una conferencia en un hotel de Las Vegas.

Los buenos reflejos y el humor salvaron a la ex primera dama que salió airosa del ataque.

“Dios mío, no sabía que la gestión de los residuos sólidos fuera tan controvertida. Gracias a Dios que no jugó al 'softball' como hice yo", dijo mientras la mujer de 36 años que lanzó su zapato era retirada del salón.

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