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Los subsidios por enfermedad que paga el Banco de Previsión Social (BPS) promediaron 34.864 solicitudes mensuales en el ejercicio 2012-13, crecieron 18,7% sobre el período anterior e implicaron un costo anual de US$ 145 millones, así lo recoge un informe de la Asesoría General en Seguridad Social (AGSS) del organismo que analizó la evolución de esta prestación, al que accedió El Observador.

La representante empresarial en el directorio del BPS, Elvira Domínguez, está “preocupada” por el constante aumento que viene mostrando esta prestación, ya que se ha comprobado que hay casos donde no corresponde habilitar la misma.

De acuerdo al informe del BPS en el año móvil agosto 2012-julio 2013, el BPS pagó US$ 145 millones (a valores constantes) por concepto de seguro por enfermedad. Este monto implicó un aumento del 18,9% respecto al año anterior cuando las erogaciones totalizaron US$ 121,9 millones. “Se visualiza un crecimiento sostenido en los importes pagados por el subsidio en todo el período de análisis, oscilando desde US$ 63 millones en el período agosto 2007- julio 2008 a US$ 145 millones en el último año móvil con información”.

La evolución del promedio mensual que recibió cada beneficiario de este régimen se ubicó en $ 7.312 en el año móvil cerrado a julio de 2013, esto es un 1,9% por arriba del monto de 2012. El número de beneficiarios del subsidio por enfermedad también muestra una tendencia sostenida de crecimiento en los últimos años. En el último año, el número promedio de prestaciones por mes alcanzó los 34.846 beneficiarios, en alza del 17,2% respecto al período anterior y más de 20 mil prestaciones por arriba de las 14.075 que registró el ejercicio 2007-08.

“Se observa un constante crecimiento en el número de subsidios otorgados hasta julio del año 2013. Si bien en el período analizado se verifican decrecimientos, éstos no presentan el nivel suficiente para que se alcance el nivel verificado en años anteriores”, admite el informe.

En este sentido, Domínguez informó que el dato de marzo de 2014 cerró con un total de unas 31 mil personas que se certificaron ante el BPS. A juicio de la directora del organismo el promedio indica que ese número debió ser de 21 mil. “Hay una 10 mil personas más en el sistema”, alertó. Agregó que esto implica que las erogaciones del BPS se vean incrementadas en más de US$ 3 millones.

Explicación y críticas
De acuerdo al informe de la AGSS, “el aumento en el número de subsidios otorgados por el organismo podría asociarse a diversos factores, entre ellos, la incorporación de las Cajas de Auxilio al Sistema Nacional Integrado de Salud, al aumento gradual de los topes del subsidio, al crecimiento sostenido de los cotizantes y pudiendo asociarse a cambios en la gestión de las certificaciones médicas”.

Precisamente, ese es uno de los puntos que más cuestiona Domínguez. En 2010, el BPS (con el voto contrario de la representación empresarial) introdujo una modificación en el otorgamiento de esta prestación a médicos no dependientes del organismo. “Estamos permitiendo que un profesional no especializado en medicina laboral, esté otorgando el cobro de un subsidio que debería tener un estudio más profundo. Por ejemplo, una hernia de un trabajador de oficina no requiere el pago de un subsidio porque eso no le impediría desarrollar sus tareas”, cuestionó Domínguez.

La directora considera que “no es correcto” que un tercero (por el médico) tenga la posibilidad de “solo con una firma”, generarle una erogación al BPS. Dijo que si bien se trata de prestaciones a corto plazo, el BPS ha constatado casos donde esos plazos se han estirado 2 y hasta 5 años.

Para intentar corregir estos defectos del sistema, en la Rendición de Cuentas de 2012 se autorizó a que el Fondo Nacional de Recursos realizara auditorías en los subsidios otorgados por enfermedad. Domínguez informó que el 50% de los casos auditados arrojó queja los beneficiarios no debían estar gozando de esta prestación. Hubo situaciones donde el trabajador debió incorporarse a su puesto de trabajo y otras donde el beneficiario debió iniciar los trámites para una jubilación transitoria o permanente. “El subsistema de certificación médica otorga prestaciones que no están contempladas en los requisitos para estar bajo el amparo de ese régimen”, insistió la directora de los empresarios en el BPS.
Domínguez indicó que las erogaciones por esta prestación y el mayor uso del seguro por desempleo fueron los principales factores que explicaron el déficit del organismo en 2013.

Dijo que la “preocupa” como representante de los empresarios, algunos “abusos” que suelen darse en casos puntuales. “Me consta que la mayor parte de los trabajadores no se hacen certificar”, reconoció. Añadió que cuando un empleado concurre a una consulta médica para obtener una certificación sin tener una dolencia real, sus compañeros de trabajo “suelen estar al tanto. Esas conductas generan un mal clima laboral porque el resto de los trabajadores deben asumir sus tareas”, explicó.

Tendencia
El informe de la Asesoría General del BPS presentó una tasa de uso del beneficio en función de los cotizantes. De ahí surge que en 2007-08, los beneficiadores del subsidio totalizaron 1,42% de los cotizantes, porcentaje que fue trepando hasta llegar a 2,85% al cierre del ejercicio 2012-13. “Podemos concluir que el crecimiento registrado por los subsidios ha sido superior al incremento en el número de cotizantes, es por ello que se analiza otros aspectos que pueden estar influyendo en este cambio de tendencia al alza de los subsidios otorgados por el organismo”, reconoce el informe.

El crecimiento anual promedio acumulado en el período (agosto 2012– julio 2013 respecto a igual lapso 2007– 08) fue del 147,7%, que equivale a 20.789 subsidios más por mes. De acuerdo al documento del BPS, “este significativo aumento” se vincula al comportamiento diferencial de los siguientes componentes: “aumento del 23,1% del número de cotizantes con derecho a cobertura en el período en estudio, incremento del número de subsidios en 12,1% como resultado de la incorporación de beneficiarios de Cajas de Auxilio al Sistema Nacional Integrado de Salud, aumento del tope de la prestación, pasando de 3 BPC (Base de Prestaciones y Contribuciones) –unos $ 5.235- en 2008 a 6 BPC en el año 2013 (unos $ 15.588).

Por otro lado, si se tiene en cuenta la duración del subsidio, se registra un crecimiento significativo de los beneficios cuya cobertura se asocian a períodos menores a 30 días. En el año 2007-08 percibieron el subsidio poco más de 7.000 personas. En el último ejercicio esa cifra trepó a 22.809 beneficiarios, un aumento del 21,9% respecto al año anterior. Del análisis de la composición presentada, aquellos subsidios otorgados por períodos menores a un mes, presentan un crecimiento sostenido dentro del total de subsidios otorgados, totalizando el 50,0% en 2007–08 pasando a constituir el 65,4% en el último período analizado.

LAS CLAVES

Derecho. Para tener derecho al beneficio, el trabajador debe tener efectuado una cotización de 75 jornales o 3 meses en el año inmediato anterior a la enfermedad y tener cobertura de salud.

Cobertura. El trabajador privado tiene derecho desde el cuarto día de la enfermedad inclusive, y en caso de internación desde el primer día, a percibir una prestación en dinero, equivalente al 70% de su sueldo o salario básico más la cuota parte del aguinaldo correspondiente al período de licencia certificada.

Edades. La franja etaria de 30 a 39 es la que más acude al seguro por enfermedad. Viene incrementando de manera consecutiva su participación con el 25,4% de las prestaciones totales.

Género. Las mujeres son quienes más utilizan el régimen con un promedio de 20.545 solicitudes mensuales en el último año y un incremento del 152% sobre el ejercicio 2007-08.

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