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En 2002 se autorizó el uso civil de las pistolas de calibre de nueve milímetros y, en respuesta, aquel que antes prefería un revólver, adquirió la nueva moda. Éstas son hoy el artículo más importado y el más vendido en plaza. “Hubo una corrida del revólver de calibre 38 a la pistola”, relató a El Observador Julio César Lestido, presidente de la Cámara de Importadores de Armas y Municiones y representante de la marca Glock, la más vendida.
Las balas son distintas pero tienen el mismo diámetro. Pero la ventaja de la pistola sobre el revólver es que es “mejor para la defensa” y su uso es masivo a nivel mundial. El principal cliente para los revólveres calibre 38 es ahora el guardia de seguridad.

Los precios de una pistola oscilan entre US$ 700 y US$ 1.500, dependiendo de la marca y el modelo. Los revólveres son más baratos: alrededor de US$ 450.

El producto más caro es el rifle para competencias deportivas o caza, puesto que el mango puede ser de madera, o de plástico. El interesado debe pagar entre US$ 2 mil y US$ 3 mil.

Las balas para una pistola de nueve milímetros cuestan US$ 1, un poco más de lo que se paga por los proyectiles para un revólver calibre 22.

En un polígono se utilizan 300 tiros para competir en tiro práctico. Lestido explicó que estas personas, así como los cazadores, prefieren obtener una licencia de recargador para abaratar los costos. Así aprenden a manipular la pólvora y a rellenar el proyectil.

El Servicio de Material y Armamento del Campo de Apoyo Logístico del Ejército (SMA) tiene registrados a 253 recargadores y 175 armerías. De éstas, 67 funcionan en Montevideo.
Además de las pistolas austriacas Glock, las marcas más solicitadas son las siguientes: Beretta (Italia), Smith & Wesson (Estados Unidos), Taurus (Brasil), Versa (Argentina), CZ (República Checa) y Steyr (Austria). Entre los rifles son populares los Sako de origen finlandés. Las municiones que más se venden en plaza provienen de Brasil y de Estados Unidos.

Los coleccionistas poseen el 2,86% de las armas registradas en el país: 1.441, según datos proporcionados por el SMA. Los militares y policías tienen, por su parte, el 8,34%.

Uruguay también exporta armas

Uruguay también es exportador de armas aunque de un volumen pequeño. No obstante, el índice, al igual que el correspondiente a la importación, aumentó desde 2001. Ese año se exportaron municiones por US$ 6.500 con destino a Argentina.

En 2012, se exportaron armas de caza o de tiro deportivo por US$ 10 mil. Esta vez el comprador fue Austria, un país conocido en el mundo del armamento por ser el fabricante de las pistolas Glock, las más vendidas en plaza. Pero entre una fecha y otra, Uruguay ha vendido también revólveres y pistolas, armas largas, sables, espadas, bayonetas y demás armas blancas por un total de US$ 38.922.

El volumen más grande de armas blancas se exportó en 2008 por un valor de US$ 4.190. Uruguay también le ha vendido armas y municipios a Australia, Brasil, Chile, España, Estados Unidos –el gran exportador de armamento en el mundo y principal proveedor de Uruguay–, Puerto Rico, Reino Unido y Suiza.

A Estados Unidos, por ejemplo, se le vendió por un total de US$ 18.596 en los últimos 11 años, de acuerdo a datos proporcionados por Uruguay XXI.

Los representantes del Instituto de Estudios Sociales y Legales del Uruguay (Ielsur) dijeron a El Observador que pidieron información a la Dirección Nacional de Aduanas y al Servicio de Material y Armamento del Ejército acerca del material exportado y su destino.

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