Luego del Príncipe de Asturias, Haneke ocupa el trono europeo
El cineasta austríaco Michael Haneke es uno de los más reconocidos
La mirada artística de Michael Haneke, penetrante, poética y sin concesiones, está de moda y crea devotos. Así al reciente éxito de su filme Amor, y sus incursiones en el mundo de la ópera se suma ahora el Príncipe de Asturias de las Artes, un galardón que premia una voz a contracorriente.
Su última película Amor, la historia de una pareja otoñal que se enfrenta a la cruda realidad de la enfermedad, con la dignidad y el amor por medio, ha sido ganadora del Oscar a la mejor película de habla no inglesa y de la Palma de Oro en Cannes, festival que adora y premia su cine.
También La cinta blanca –el retrato de un padre pastor de almas de unos hijos aterrorizados, en el contexto de un pueblo cargado de prejuicios y de maldad– se llevó también la Palma de Oro en Cannes. El austríaco es una voz diferente en el mundo del cine actual.