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La Udelar tiene que continuar creciendo, pero con planificación

Roberto Markarian

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Bicho universitario”. Este es un concepto que le cae como anillo al dedo a Roberto Markarian, uno de los candidatos a suceder al actual rector de la Universidad de la República (Udelar), Rodrigo Arocena. Y es que su conocimiento sobre la institución recoge años de experiencia y es muy amplio. Él lo sabe y hace gala de ello en cada palabra meditada que pronuncia, en cada concepto calculado que maneja y hasta en la puntillosidad de las críticas que realiza. En la carrera por el rectorado, cuya primera instancia está prevista para el 13 de agosto, se lo ha catalogado como el candidato opositor. Sin embargo, asegura que no se siente “opuesto a nada”. Por el contrario, este matemático, profesor grado 5 de la Facultad de Ingeniería e integrante de la comisión directiva del Programa de Desarrollo de las Ciencias Básicas (Pedeciba) de la Udelar, manifiesta: “He defendido que lo que se haga, se haga bien y en ese sentido puede que sea crítico con algunas cosas”. El miércoles pasado, Markarian recibió a El Observador en su casa, sobre la calle Durazno, para dialogar sobre el futuro de la Udelar. A continuación una síntesis de la conversación.

Terminan ocho años de gestión de un rector, ¿cómo evalúa la administración de Arocena al frente de la Udelar?
Hacer una evaluación global es muy complicado. Diría que es malo decir fue buena, fue mala, fue regular. Con todo, diría que globalmente la institución avanzó en algunos terrenos, de una manera muy importante y tuvo dinero para hacerlo, que es algo imposible de ignorar. En el segundo período esto se notó muy fuertemente en dos terrenos: en las construcciones de la Universidad y las políticas hacia el interior del país. Pero estos procesos son de plazos largos y, por lo tanto, planificar bien de manera que la aceleración de la inversión no vaya en contra de la eficiencia de la gestión, de la calidad de productos, es un tema crucial. Y alguno de estos problemas, que creo que no se han resuelto bien. Por ejemplo, lograr que vayan funcionarios administrativos, de los mejores, a trabajar al interior. El personal administrativo que se mandó al interior se hizo a un ritmo que no va acompasado con el crecimiento institucional y del personal docente que está trabajando allá.

O sea que se tendría que haber hecho más rápido.
Una cosa o la otra, o planificar un poco más a largo plazo, previendo que estas cosas van a suceder. Por esto, yo he insistido tanto en que la institución debe tener una gran oficina de planificación de manera que procesos de este tipo se puedan concebir colectivamente. Que el trabajo de planificación no quede restringido al equipo rectoral, como de hecho ha sucedido.

¿Por qué ha insistido en que usted aceptó su candidatura para traer a la Universidad un nuevo equilibrio?
Podría esperarse que se viera en mí una persona que iba a trastocar una cantidad de cosas y traté de hacer hincapié desde el inicio en que, a pesar de las críticas de las modificaciones de algunos procedimientos, la búsqueda de nuevos estatutos que no rompan con lo anterior es la finalidad principal que me va a caracterizar.

¿Cuál será su principal línea de gestión si es electo rector?
La Universidad tiene que hacer el presupuesto dentro de un año. Para ese momento hay que tener el nuevo equilibrio establecido. La novedad grande es que en el país se ha dado una nueva universidad (UTEC) y quizá haya otra (Universidad de Educación). Por lo tanto, el presupuesto va a tener que ser hecho a base de eso. Y tenemos que atender a la interna universitaria. El hecho de que del presupuesto que hizo la institución hace cuatro años el gobierno financió muy bien algunos sectores, produjo desniveles a nivel global que se deben arreglar.

¿Cómo cuáles?
Una de las cosas que a uno le sorprende es que cuando se concibió el plan de obras de mediano y largo plazo de la Udelar, las obras del Hospital de Clínicas no estaban incluidas. Entonces, vamos a tener que pensar seriamente cómo hacer un replanteamiento de la planta física del hospital. Es un tema mayor, no un tema menor.

¿Cuál es su opinión sobre el proceso de descentralización de la institución hacia el interior?
Tenemos que seguir creciendo, tenemos que solicitar dinero para hacer cosas que se han planificado y que no se han logrado hacer, pero corresponde que ese proceso se haga diciendo queremos hacer tales cosas, queremos que haya tal línea de investigación aquí porque satisface tal necesidad, no decir quién quiere ir ahí. Son dos cosas distintas. Una cosa es decir: quién quiere ir ahí y otra cosa es decir yo quiero que vaya gente ahí. Una forma muestra el afán de querer salir y otra muestra el afán de hacer cosas determinadas al servicio de la verdadera planificación.

Usted propone crear una ley que coordine la enseñanza terciaria. ¿Por qué le parece importante y qué sería lo primero que tendría que prever esa ley?
Los entes autónomos (de la educación) tienen que coordinar entre ellos. No puede ser que los entes sean tan autónomos que no coordinen nada o coordinan por la buena voluntad o porque hay una ley (de Educación) que dice: “Es bueno que se coordine”, pero no dice cómo hacerlo. La coordinación tiene que mantener la autonomía de los poderes políticos que se le dé a cada uno de los entes. El problema es que la ANEP y la Udelar tienen el mismo objeto y un objeto continuo porque el estudiante no dice terminé preparatorio, ahora cambio de ente. Pero cada ente lo ve como algo distinto. Eso hay que arreglarlo.

¿Pero entonces, la ley no solo incluiría el sistema terciario?
En este momento me ocupo del sistema terciario, pero (a largo plazo) por qué no puede haber un ámbito donde se decida que la matemática de los preescolares debe tener tales rasgos para que la persona cuando termine secundaria tenga cierta formación.

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“La Universidad ha perdido peso político en el país ”

Álvaro Rico

Proveniente del mundo de las letras, Álvaro Rico tuvo que sortear algún escollo administrativo y jurídico para poder ser candidato a rector. Reconoce ser el candidato oficialista a suceder a Rodrigo Arocena, pero reniega de que se lo tilde de “continuista”. “Continuidad de las estrategias de transformación no quiere decir continuismo a rajatabla de aspectos puntuales de las estrategias de transformación”, sostiene. Doctor en Filosofía por la Universidad de Moscú, hace un mes terminó su gestión como decano de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Esa administración es la que usa como carta de presentación. “Tengo un estilo de conducción dialogante, que busca acuerdos y un estilo de conducción firme una vez que resolvemos hacia dónde vamos”, afirma. El viernes pasado en su casa, ubicada sobre avenida Uruguay, recibió a El Observador y dialogó –termo y mate de por medio– sobre el futuro de la Udelar. Aquí un tramo de la conversación.

Usted se presenta como candidato oficialista, ¿cuáles considera que fueron los principales logros de la gestión de Arocena?
Hay dos o tres aspectos fundamentales de esta orientación estratégica que deberíamos completar o perfeccionar en los próximos cuatro años. Es indudable que uno tiene que ver con los desarrollos en el interior: esa es una directiva estratégica fundamental que trasciende a los propios objetivos de la Universidad en la medida en que coincide con objetivos que el país se ha planteado en materia de descentralización. Además, la construcción del sistema nacional de educación terciaria pública. Me parece que esa es otra línea estratégica fundamental que ha tomado un dinamismo importante en los últimos años y que debemos acelerar aun más. Seguir con la descentralización, con la cooperación, y con las transformaciones en la interna de la Universidad.

¿En qué cree que debe mejorar la estrategia de descentralización?
Es indudable que el carácter aluvional que adquirió necesita correctivos que mejoren la presencia y fundamentalmente que mejoren la calidad de la enseñanza y la calidad de la investigación. Tenemos que mejorar la relación entre los servicios de referencia académica en Montevideo y las propuestas en el interior, tanto en materia de carreras como en materia de investigación. Tenemos que mejorar la relación entre los docentes que investigan en los polos de desarrollo universitario y las labores de enseñanza, sobre la base de las necesidades locales y el desarrollo regional y local. Y los aspectos de gestión y administración.

Recientemente en el CDC de la Udelar se discutió el proceso de descentralización y algunos sectores plantearon que era necesario hacer una evaluación antes de continuar. ¿Usted está de acuerdo? ¿Cómo piensa hacerlo?
Creo que a veces la propuesta de paremos, recopilemos información, evaluemos esa información y después decidamos correctivos, encierra cierto pensamiento conservador y mucho temor. Creo que esos procesos hay que hacerlos simultáneamente.

También mencionó fortalecer la cooperación.
Yo creo en lo que llamo Universidad cooperante. Debemos promover esta labor conjunta porque no es que los problemas sean unos de la ANEP y otros de la Udelar: los problemas de la educación son problemas del país y de la sociedad . En los programas de cooperación en la interfaz Bachillerato y Universidad estamos retrasados. Tenemos que empezar un trabajo en conjunto con Secundaria para que los tránsitos sean menos traumáticos, para que el acercamiento a las actividades de investigación y enseñanza se puedan empezar a realizar de manera compartida en los tramos finales del Bachillerato.

¿Cómo piensa impulsar esto? ¿Cree que eso debe institucionalizar, o, como dice Markarian, se debe crear una ley que coordine todo el sistema educativo?
Yo estoy en desacuerdo con que tengamos que tener una ley respecto a la coordinación, por cuanto entiendo que la propia ley de educación vigente coloca la obligatoriedad de la coordinación como parte de su articulado. Me parece que la legalidad de la coordinación ya está dada y su obligatoriedad por ley también.
Además acá estamos hablando de entes autónomos de enseñanza, quiere decir que la coordinación tiene que hacerse dentro del respeto de la autonomía de los entes. Una coordinación por ley que le dé, por ejemplo, totales atribuciones al Ministerio de Educación y Cultura, sería una injerencia directa del poder político y del gobierno de turno en la conducción estratégica de los distintos entes autónomos de enseñanza. ¿Qué falta? Yo no creo que falte ley. Nosotros debemos fortalecer las instituciones como la comisión mixta
ANEP -Udelar.

¿Considera que la Udelar debe convocar a un acuerdo político en educación?
La Universidad indudablemente por un contexto de época quizá ha perdido peso político en el país. La Universidad puede contribuir a retomar la iniciativa por un acuerdo sobre la educación más amplio que el estrictamente político que incluya también a las instituciones de enseñanza, los sindicatos, la sociedad civil y las agrupaciones de padres, etcétera. El acuerdo debería concluir sobre grandes líneas.

Usted ha dicho que quiere aumentar el número de ingresos y egresos a la Udelar. Cada vez son menos los alumnos que estudian en educación media, ¿cómo piensa hacerlo?
Las estrategias son variadas: trabajar la interfaz con Secundaria, las tutorías, los diversos programas como Compromiso Educativo, para acompañar ese tránsito Bachillerato-Universidad, y la coordinación con los entes de la enseñanza.

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