Por Philippe Grelard (AFP)
Por Philippe Grelard (AFP)
La ironía pronto se puso de moda. En Francia, la canción "Zidane y va marquer" (Zidane va a marcar), en voga desde el inicio del Mundial, fue rápidamente parodiada, covirtiéndose en "Zidane y va taper, coup de boule!" (Zidane va a pegar, un cabezazo).
Fidel Castro, que había expresado a la televisión venezolana su solidaridad con Zidane, también hizo su entrada. Un sitio internet efectuó un montaje de vídeo de una caída televisada del líder cubano, empujado en la espalda por un cabezazo de Zidane.
Otro sitio internet propuso una parodia de juego de ordenador donde Zidane debía destruir a cabezazos un ejército de Materazzis que le atacaban.
Ello no impidió a un sitio internet francés enviar a algunas redacciones francesas una publicidad de cierto mal gusto con una camiseta azul (de la Squadra Azzurra) mostrando en la espalda el nombre de Materazzi y en la parte delantera una diana.
Zidane, que se retiró tras esa tarjeta roja, y Materazzi, suspendido, estarán ausentes de la revancha Francia-Italia, en partido de la fase de clasificación para la Eurocopa-2008, el miércoles en el Stade de France. Pero estarán presentes en el espíritu de sus compañeros. Y sin duda en el de los espectadores franceses que tal vez abucheen a la Squadra Azzura. ¿Será el último daño colateral?