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Con media hora de retraso, comenzó el concierto de Paul McCartney en el estadio Centenario, en lo que ya es una de las mayores fiestas musicales de la que se tenga memoria en Uruuguay. El estadio se presenta colmado -unas 52 mil personas compraron entradas para este recital histórico- pero pese a la gran afluencia de público el ingreso se produjo con normalidad.

Abrió con "Hello, Goodbye". Tras entonar su primera canción, saludó a las miles de almas presentes en el coloso de cemento: "Buenas noches 'uruguashos'" dijo en su improvisado español. Y luego agregó, pero en inglés: "I have a feeling that we are going to have fun tonight"-Tengo la sensación de que nos vamos a divertir esta noche-.
Entre canción y canción, a más de uno se le cayeron lágrimas. Luego de entonar, "Sing the changes", "el ex Beatle anunció el estreno por primera vez en Sudamérica de The night before.

Se calzó una Gibson multicolor y cantó Let me roll it. "Esta es la guitarra original que use en los sesenta", dice Paul. Ovación a rabiar del público

Telonero
Martín Buscaglia, quien fue el telonero, tocó tres canciones, todas instrumentales. Dijo que para él era un honor ser el telonero y mostró su agradecimiento al británico: "Gracias a Paul también, la música uruguaya es tan buena y fecunda. Gracias a él, a los Fattoruso y a mi viejo y a tantos otros".

Ingreso
El ingreso se demoró ya que las puertas del estadio fueron abiertas casi una hora más tarde de lo previsto, debido a que la prueba de sonido (a la que tuvieron acceso 180 espectadores) se prolongó más de los planeado.

Maldonado, Rivera y en IMPO
La última media hora empezó a transmitir por las pantallas gigantes de Maldonado. Allí, ocho mil personas vibraron con el ex Beatle. Se repartieron 1.000 entradas por municipio (son ocho en total, y pretendieron hacerlo equitativo territorialmente). En la explanada de la Intendencia de Montevideo también vibraron. Saludó a quienes lo vieron "por la tele". La gente respondió como si estuviesen ahí.
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