McDonald's y Burguer King defienden su carne segura ante vaca loca
Las cadenas de hamburgueserías McDonald's Corp. y Burger King Corp. reaccionaron en cuestión de horas al primer caso de enfermedad de las vacas locas en Estados Unidos, y le aseguraron al público que su carne es segura al tiempo que monitorean las actitud
Las cadenas de hamburgueserías McDonald's Corp. y Burger King Corp. reaccionaron en cuestión de horas al primer caso de enfermedad de las vacas locas en Estados Unidos, y le aseguraron al público que su carne es segura al tiempo que monitorean las actitudes de los consumidores.
Calmar los temores públicos sobre la seguridad de la carne de res y evitar una mayor propagación les permitirá a las empresas seguir vendiendo, dicen inversionistas como Scott Rothbort, director general de Lakeview Asset Management. Las ventas de carne vacuna en Japón y Europa cayeron luego de los casos del mal registrados en los últimos años. La demanda en Norteamérica se mantuvo luego del descubrimiento de un solo caso en Canadá en
mayo.
Wendy's International Inc., la tercera cadena de hamburgueserías de Estados Unidos, y Tyson Foods Inc., el mayor procesador de carne del mundo, también emitieron declaraciones diciendo que no estaban relacionados con las plantas de carne afectadas en Washington y Oregon. Las cadenas de hamburgueserías y Tyson también les recordaron a los consumidores sus reglas internas sobre seguridad alimentaria.
En el 2000 las filiales de McDonald's en Francia y España sacaron anuncios de televisión diciendo que su carne era estudiada más de lo requerido por la ley.
La enfermedad de las vacas locas es el nombre popular de la encefalopatía espongiforme bovina, o EEB, que ataca al cerebro y el sistema nervioso del ganado. La enfermedad puede transmitirse si el ganado consume alimentos que contiene cerebro y espinazo molido de res. Estados Unidos prohíbe dicho alimento. Los científicos piensan que la carne de una res contaminada con EEB provoca un padecimiento humano llamado enfermedad Creutzfeldt-Jakob, a la que se atribuyen 120 muertes, principalmente en el Reino Unido.
(Observa)