Melancolía en clave de Año Nuevo
Una noche sin luna es la ópera primera del director Germán Tejeira y narra tres historias diferentes en un pueblo pequeño
"Una comedia triste” es el oxímoron que el director uruguayo Germán Tejeira utiliza para describir lo que será su primera película, Una noche sin luna. Se trata de un filme que reúne tres relatos diferentes en un pequeño pueblo del interior uruguayo, en vísperas de Año Nuevo.
La película es uno de los tantos proyectos que la productora audiovisual Raindogs Cine –los responsables de la celebrada obra animada Anina– tiene en carpeta para este año. Al mismo tiempo es el primer largometraje con Tejeira detrás de cámara y como guionista. A nivel de grandes proyectos, el cineasta ya cuenta con la experiencia de ser el productor ejecutivo de Anina y con unos cuantos cortometrajes en su haber.
Desde Córdoba, donde se encuentra ultimando los detalles finales del sonido y color de la película, Tejeira conversó con El Observador sobre el origen creativo y el proceso de filmación de Una noche sin luna.
De acuerdo al director, la película, que se conforma por tres historias de tres hombres diferentes en una misma noche, está cargada de una ternura masculina a cargo de los tres protagonistas: el actor uruguayo Roberto Suárez, el humorista Marcel Keoroglian y el músico argentino Daniel Melingo.
El primero de los relatos narra los periplos de un taxista montevideano (Keoroglian) que visita a su hija pequeña de 6 años en el interior, para pasar la noche de Año Nuevo con su expareja y su nueva familia, al mismo tiempo que trata de recuperar el amor perdido de su hija. La segunda tiene como protagonista a un mago de fiesta populares en la piel de Suárez, que viaja al pueblo para trabajar. Un accidente automovilístico en la ruta hará que tenga que pasar la noche con una trabajadora de un peaje. Por último, la tercera historia se enfoca en el personaje de cantante argentino Daniel Melingo, quien interpreta a un músico que es liberado de una prisión de baja seguridad y va a tocar en el club del pequeño pueblo. Aunque los personajes no se conocen entre ellos, algunos puntos de sus historias se cruzarán en esa noche de fin de año. De acuerdo a Tejeira, las historias, aunque no conectadas, se tocan de manera tangencial.
La llamativa presencia de Melingo en uno de sus primeros protagónicos en el cine se remonta a la propia concepción de Una noche sin luna. Según narró su director, la idea para el filme surgió en una ocasión que el músico se presentó en la Sala Zitarrosa hace un par de años. Un inesperado apagón provocó que el músico tocara por un tiempo de manera acústica y a capela en un teatro a oscuras, lo que motivó a Tejeira, quien estaba en el público esa noche, a escribir una escena inspirado en el colorido hecho. “El resto de las historias (en la película)fueron apareciendo eventualmente”, comentó el cineasta.
La elección de los protagonistas no resultó difícil ya Tejeira que asegura que escribió cada uno de los papeles para ellos. Raindogs Cine cuenta con varios cortometrajes con Suárez como actor principal, una relación que se remonta a los primeros cortometrajes de Tejeira y sus socios de la productora durante sus estudios en la Escuela de Cine del Uruguay.
“Los tres tienen cierta ternura masculina. Son gente muy caudalosa que ha vivido mucho. Haciendo poco dan mucho en cámara. La vida se les ve en los ojos”, mencionó el director y guionista sobre el reparto.
El resto del elenco lo completan los actores uruguayos Horacio Camandule y Verónica Perrota y también se cuenta con la participación en cámara del cómico Héctor Perry y el comunicador Julio Toyos, en el papel del presidente del club social y deportivo del pueblo.
Esta cinta obtuvo el primer premio de largometraje de ficción en los Fondos de fomento en 2009, además del programa Ibermedia en las categorías Desarrollo y Producción. El filme, producido por el uruguayo Julián Goyoaga y el argentino Juan Maristany, es una coproducción de Raindogs Cine y la productora cordobesa El Calefón Cine. El rodaje se desarrolló durante casi un mes en Montevideo y en Córdoba, donde pasaron 9 días de filmación.
Tras finalizar la posproducción de la película, se espera que comience su recorrido por diferentes festivales internacionales de cine. Su estreno en Uruguay todavía no tiene fecha, indicó Tejeira, debido a un 2014 que entre elecciones y Mundial parece estar sobrecargado de eventos, aclaró.
“Son tres historias cargadas de nostalgia”, indicó el realizador a la hora de resumir su largometraje, cuya fotografía se guió por atmósferas nocturnas e íntimas y en el que se abordan temas como el amor, la soledad y el paso del tiempo. “Fue un proceso largo, pero estamos muy conformes con el resultado”,señaló. l