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El presidente del Centro de Oficiales Retirados y vocero del Plenario de clubes sociales militares, coronel Jorge Puente, dijo a El Observador que desde los centros militares se va a “pelear hasta las últimas consecuencias” para que los “camaradas” que sean enjuiciados, en caso de que la Suprema Corte de Justicia declare legal la ley aprobada este miércoles en el Parlamento, no sean víctimas de ella.

Este miércoles la Cámara de Diputados aprobó, con los votos del Frente Amplio, la ley que busca evitar que prescriban los delitos cometidos por la dictadura (1973 – 1985) por policías y militares. La norma había sido sancionada el martes por el Senado, también con los votos del Frente Amplio.

“Lo primero que vamos a hacer con quienes sean acusados es presentar escritos de inconstitucionalidad ante el juez competente”, señaló Puente.

El coronel reprochó a “los progresistas” de violar la Constitución y la voluntad de la mayoría expresada en dos plebiscitos populares. “El pueblo es el soberano, y ahora un instituto de rango menor (Parlamento) decide sobre lo que resolvió el pueblo y terminan atropellando y dando un golpe de estado técnico por ser mayorías”, reprochó el presidente del Centro de Oficiales Retirados. “Bien que cuando eran minoría se rasgaban las vestiduras”, agregó.

Dictadura Progresista
“Esta es la cuarta vez que intentan dejar sin efecto la ley de Caducidad. Lo hicieron con los dos plebiscitos, con la discusión parlamentaria que se dio a principio de año para anularla y ahora vuelven a la carga con esto y lo consiguieron”, reprochó Puente, quien advirtió que se trata de “una cosa que viene concertada desde hace mucho tiempo”.

“Todo esto está fríamente calculado. Se trata de estrategias que se elaboran en el Foro San Pablo, que buscan los lugares más débiles de la democracia para asirse del poder total”, agregó el presidente del Centro de Oficiales Retirados.

El Foro San Pablo es un foro de partidos y grupos de izquierda latinoamericanos, fundado por el Partido de los Trabajadores de Brasil en 1990. El grupo fue constituido con el objetivo de aunar esfuerzos entre los movimientos y partidos de izquierda después de la caída del Muro de Berlín y las consecuencias del neoliberalismo.

Según explicó Puentes, la función de este foro es “tejer estrategias para llegar al poder de una forma diferente a la armada”, de “forma democrática” e “intenta dominar al Poder Judicial” y cada vez más va tomando distintos ámbitos de la sociedad, como la educación, la salud y la Policía.

“El único obstáculo que les queda es lo poco que queda de las Fuerzas Armadas. Porque ya también en ellas están tocando los lugares claves como lo es la sanidad militar”, agregó Puentes, quien no dudó en asegurar: “Si esto sigue así, vamos a terminar en una dictadura progresista con algún cortinado”. “Poco a poco lo están logrando”, acotó.

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