ver más

El líder colorado Pedro Bordaberry planteó que la elección nacional sería, a la vez, una especie de plebiscito sobre la gestión en seguridad del Frente Amplio. Mientras insistían con la renuncia del ministro Eduardo Bonomi, ese y otros actores de la oposición cuestionaron los resultados, pero la coalición de izquierdas logró en las urnas un respaldo histórico. Bonomi asegura que Bordaberry perdió también en ese planteo.

En este período se invirtió como nunca en equipamiento y tecnología. Hay georreferenciación en vivo de las unidades, se centralizan las llamadas de emergencia y el control de ingreso a las dependencias, por ejemplo, es electrónico. Los salarios de los policías crecieron de forma constante. En 2010 un agente de segunda cobraba $ 10.674, mientras que desde enero de 2014 percibe $ 25.041.

La gestión en cárceles mejoró y se construyeron más plazas, lo que impica una reducción significativa del hacinamiento. El gobierno introdujo, además, una reestructura organizativa para distribuir de forma más eficiente a su personal por las distintas zonas de Montevideo. Sin embargo en los datos puros y duros de los delitos no parecen haber resultados acordes.

Las rapiñas, por ejemplo, que son robos con violencia hacia las víctimas, crecen sin parar desde hace varios años. Desde los últimos años de la dictadura militar en adelante (1973-1985) siguen aumentando.

El ministro Bonomi, que además es señalado por Tabaré Vázquez para continuar en el cargo si gana el balotaje, entiende que la gestión comenzó a dar resultados en el último año. A su modo de ver, el modelo debe continuar su aplicación durante el próximo período para alcanzar las metas deseadas.

Pero además de ese aparecen otros desafíos, como por ejemplo en el personal efectivo para atender las calles.

El director nacional de Policía, inspector Julio Guarteche, aseguró el martes en el programa Uruguay Decide de canal 4 que faltan 600 efectivos en Montevideo para completar una plantilla que pueda responder a las nuevas exigencias planteadas por el delito en esta época. Ello implica aumentar en 10% la plantilla destinada a la capital. Guarteche mencionó por ejemplo que hay departamentos del interior donde se mantiene la misma cantidad de policías desde 1960. A su juicio, no es correcto tener en cuenta solo la relación de policías y la población. Ahora, dijo Guarteche, se deben tener en cuenta otros factores como la composición de las ciudades, si hay asentamientos o no, entre otras cosas.

Los referentes en seguridad de partidos de la oposición aseguran que no se precisan más policías, sino por el contrario más capacitación. Además, según dijeron a El Observador el colorado Guillermo Maciel y el blanco Álvaro Garcé, se debe mejorar también el mando policial.

Datos

Un informe de Naciones Unidas asegura que debe haber 289 policías por cada 100 mil personas. Esa medición destaca a Guatemala como país donde hay menos, y Uruguay más. El Equipo de Datos de El Observador procesó y analizó la información oficial. Esos datos indican que en Uruguay hay 619 policías cada 100 ml habitantes, bastante más que otros países que incluso superan la sugerencia de ONU. En España, por ejemplo, hay 505 cada 100 mil habitantes. En países más cercanos y de dimensiones parecidas, como Paraguay, la tasa es de menos de 400.

Hay casos como el departamento de Flores donde viven 25 mil personas, y por lo tanto la tasa se dispara a 1.222 efectivos cada 100 mil habitantes.

El director de Policía encuentra razones al observar el despliegue de los efectivos. Los datos oficiales de la Dirección Nacional de Registro Civil, correspondiente al personal de cada jefatura departamental, indican que en Montevideo se concentra 36% del total de los policías. Sin embargo en la capital se cometen 81% de las rapiñas (según datos cerrados de 2013). Del mismo modo, en Montevideo se cometieron el año pasado 63% de los homicidios.

La tasa de policías por habitantes en la capital baja con respecto a la nacional, y se ubica en 554 efectivos cada 100 mil habitantes. La más baja es en Canelones, donde viven 520 mil personas y la tasa es de 487 policías por 100 mil habitantes.

Meta ambiciosa

El candidato del Frente Amplio, Tabaré Vázquez, propuso durante la campaña rumbo a octubre bajar como “mínimo” 30% las rapiñas y los hurtos en un plazo de cinco años, si gana la elección. “Y vamos a cumplir”, aseguró. También se planteó como meta bajar la reincidencia de los presos a 30%. Hoy está en 52%, según el Ministerio del Interior.

Bonomi aseguró que esa meta es “perfectamente posible”.

Vázquez agregó: “No tenemos que esperar a las elecciones y un año y que cambie nada. ¿Por qué digo esto? Y lo voy a sostener con números. Y con seriedad. Los homicidios en 2013 bajaron un 10%. Las rapiñas, que venían subiendo año a año en un porcentaje entre 16% y 18% cada año, en 2014 subieron 9%. Quiere decir que ese aumento descomunal ya había empezó a bajar”, dijo Vázquez.

La meta parece ambiciosa, ya que no solo implicaría frenar el crecimiento de las rapiñas, sino además reducirlo en 30 mil. En el primer semestre de 2014 se cometieron más de 10 mil rapiñas. Si se proyecta de forma lineal, se espera que al cierre del año se hayan cometido 20 mil. Si se reducen 30% las rapiñas, implica que habría 14 mil por año.

En 2008, cuando Daisy Tourné era ministra del Interior durante el primer gobierno de Vázquez, se aumentaron los requisitos para ingresar al cuerpo policial. En vez de exigir Primaria completa, desde ese momento se pide tener terminado el ciclo básico.

Bonomi asguró el martes que ello no es motivo de la existencia de las 600 vacantes en la Policía. Para el ministro, los salarios que se pagan ahora son estímulo suficiente para aspirar a un personal con ese mínimo de calificación.

Temas:

Decisión 2014

Seguí leyendo