Mortalidad infantil, dos visiones según suba o baje
En 2011 la caía del indicador respecto a 2010 se atribuyó a la reforma de la salud y las políticas sociales. Hoy la suba de la tasa, en valores similares, no es para el MSP tan significativa
Cuando en marzo de 2011 se supo que la tasa de mortalidad infantil (TMI) había pasado de 9,5% en 2009 a 7,7% en 2010, el Ministerio de Salud Pública atribuyó en un comunicado oficial la reducción de ese valor a la reforma de la salud, la reforma tributaria, los cambios en las asignaciones familiares y los regímenes de protección social.
El comunicado de entonces enumeraba decenas de acciones llevadas a cabo por el MSP y sentenciaba: “Combinando una política de control y seguimiento sanitario, potenciando la atención obstétrica, profundizando la visita domiciliaria obligatoria y continuando a nivel global la política económica y social con el mejoramiento de las condiciones de vida seguramente la TMI seguirá bajando”.
Ahora que la cifra de mortalidad infantil pasó de 7,7 fallecimientos cada 1.000 menores de un año nacidos vivos a 8,9%, según las autoridades sanitarias “la diferencia no es estadísticamente significativa” ya que “sigue persistiendo una tendencia descendente en la mortalidad posneonatal” y se mantiene la cifra global en un dígito.
Además, el MSP atribuye el aumento de la tasa “a cambios en el sistema de registro de los nacimientos, por el cual mejora la aproximación de las estadísticas a la realidad”. También se aduce que hubo un “aumento significativo” de niños nacidos con bajo peso “los cuales presentan tasas de mortalidad muy altas”.