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Para una de las revistas literarias británicas de mayor prestigio, Literary Review, las vacas sagradas de la literatura no existen, pero sí existen los escritores dignos de quedarse con el premio que ellos otorgan desde 1993: el Bad Sex Award, un galardón dedicado a la peor descripción de una escena de sexo en una obra literaria publicada durante el año.

En esta ocasión, tal como reseñó The Guardian, de los muchos autores que publicaron sus libros en 2011, doce quedaron nominados para hacerse de este premio que, según sus organizadores, busca “llamar la atención sobre el uso crudo, falto de gusto y con frecuencia descuidado de pasajes redundantes de descripción sexual en la novela moderna y desalentarlo”.

Pero entre esos doce, Stephen King y Haruki Murakami son los dos candidatos más firmes para ganar el Bad Sex Award 2011: el primero por su nueva novela 11.22.63, en la que utiliza verbos un tanto fuertes para los lectores del Reino Unido,y el segundo por su libro 1Q84, en el que tuvo el desatino de llamar a uno de sus protagonistas Fuckaeri, palabra que en inglés tiene muchas y malas acepciones.

Pero King y Murakami no están solos en esta carrera –que seguro no quieren correr–, los acompañan Lee Child, Christos Tsiolkas, David Guterson, Simon Van Booy, James Frey, Chris Adrian, Jean Auel, Sebastian Barry, Dori Ostermiller y Nádas Péter.

Quizá algunos de estos nombres no suenen mucho por el Río de la Plata, pero en el Reino Unido sí son conocidos y ocasionan un ruido mediático ensordecedor, aunque no tanto como sucedió el año pasado, cuando entre los nominados estaba el ex jefe de Gobierno británico Tony Blair por su autobiografía Un viaje, en la que en uno de sus capítulos relataba una noche de pasión amorosa con su mujer.

“Esa noche me meció en sus brazos, me dijo lo que necesitaba oír, me dio fuerzas... Aquel 12 de mayo de 1994 necesitaba de forma egoísta ese amor que Cherie me daba. Lo devoré para que me diera fuerzas. Era como un animal siguiendo mi instinto...”, escribió el antiguo ocupante de Downing Street, refiriéndose al impacto que le causó la muerte del entonces líder laborista John Smith y la contención amorosa que le brindó su mujer.

Fundada en 1979 por Anne Smith y con colaboradores de primer nivel como Martin Amis y Julian Barnes, Literary Review premió en ediciones anteriores a grandes nombres como Tom Wolfe, Norman Mailer e incluso a John Updike por toda su trayectoria, ya que se llevó el Bad Sex Lifetime Achievement Award.
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