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El presidente José Mujica le aceptó la renuncia a la ministra de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma), Graciela Muslera, en una reunión que ambos mantuvieron en la tarde de ayer en su chacra de Rincón del Cerro. El mandatario acordó que la secretaria de Estado permanezca “dos o tres” días más en su cargo, hasta que comunique de forma conjunta todos los cambios que piensa realizar a su equipo de gobierno, informaron a El Observador fuentes allegadas a la ministra.

A las 16 horas volvió al Ministerio. Anímicamente sintió el golpe, relataron funcionarios que la vieron ayer en su oficina.

El cargo de Muslera habría sido ofrecido a Francisco Beltrame, presidente de Mevir, según informó el semanario Brecha.

Ello fue la “gota que derramó el vaso” para Muslera, dijo a El Observador una fuente allegada. En su entorno se acusa al prosecretario de la Presidencia, Diego Cánepa, por hacer una presunta “campaña” contra su gestión.

Muslera había planteado a Mujica su renuncia este lunes en el encuentro semanal del consejo de ministros, reunido en la residencia de Suárez y Reyes (Prado), pero allí el presidente desistió aceptarla y acordaron una reunión mano a mano que se concretó ayer.

El mandatario tiene intención de comunicar este y “otros cambios” en su equipo el próximo jueves en la audición semanal Habla el presidente, que se emite por la FM privada M24, según adelantó a varios de sus allegados.

La remoción de la jerarca se manejó de forma insistente en las versiones de cambios que Mujica tenía pensados para luego de las elecciones internas de la coalición de izquierda Frente Amplio, que se celebraron el pasado domingo 27 de mayo.

El Observador se comunicó anoche con Muslera, pero la ministra prefirió no hacer comentarios y cortó la comunicación.

La gestión de la ministra de Vivienda ha estado en el ojo de la tormenta desde hace tiempo. Las críticas hacia los resultados de su administración partieron tanto de la oposición como del oficialismo. El lunes, consciente de los cuestionamientos y las especulaciones por su salida del gabinete, enfrentó a Mujica ante los ministros.

Con lágrimas en los ojos, la jerarca repasó sus logros en 2011 y esbozó lo que serían sus principales líneas de acción en 2012. Reconoció en ese momento que ha tenido problemas de comunicación, y se quejó por las “filtraciones” a la prensa de informaciones oficiales. También lamentó no haber podido dialogar antes con Mujica, e incluso confesó no tener su número de teléfono.

Muslera es “votante” del Movimiento de Participación Popular (MPP) y se desempeñó como asesora de Lucía Topolansky en su despacho del Senado.
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