Empezó a despedirse de la Presidencia sin muchas ganas. A la hora 16.30, José Mujica debía presentarse en el Palacio Estévez para descubrir en ceremonia protocolar un cuadro suyo en el Museo de la Casa de Gobierno, junto a Torre Ejecutiva. Evitó a los militantes que lo esperaban en el frente y entró al palacio por atrás. “Muy bien”, dijo al ver su retrato. “¡Mirá qué barra que te acompaña!”, le comentó el prosecretario de Presidencia, Diego Cánepa. Mujica observó los cuadros de Julio María Sanguinetti, Luis Alberto Lacalle, Jorge Batlle y Tabaré Vázquez y se retiró, sin decir más.
Mujica comenzó a despedirse con un respaldo multitudinario
"No me voy, estoy llegando", dijo ayer el presidente en el acto de arriado del Pabellón Nacional