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El presidente José Mujica se reunirá este martes con los oficiales generales de las tres fuerzas para calmar los ánimos de los uniformados, que están disconformes con el presupuesto asignado para las Fuerzas Armadas para el quinquenio.

Jorge Rosales, comandante en jefe del Ejército, José Bonilla, comandante en jefe de la Fuerza Aérea, y Alberto Caramés, comandante en jefe de la Armada, son los responsables de las tres fuerzas a las que el presidente prometió recursos.

VELOZ ASCENSO

Durante la administración de Tabaré Vázquez, Rosales fue designado como comandante en jefe del Ejército. Asumió en octubre de 2006 en sustitución de Carlos Díaz, quien fue removido por reunirse sin autorización del entonces presidente Vázquez con miembros de la oposición.

Rosales es señalado como uno de los comandantes en jefe con mayor don de mando y se destaca por su veloz ascenso.

Rosales es uno de los mandos militares que se mostró más contrariado con el presupuesto asignado por el gobierno a las Fuerzas Armadas (FFAA). El pasado viernes el comandante en jefe del Ejército se reunió con todos los generales de la y manifestó que “el gobierno faltó a su promesa”, informó el diario El Observador este domingo.

Rosales valoró desde un principio el aumento de protagonismo y participación que el presidente le dio a las FFAA. En su último discurso público con motivo del Día del Ejército Nacional dijo que es indispensable proyectarse hacia el futuro “porque las instituciones que viven sólo en el recuerdo del pasado, descuidan sus cometidos, no acompañan la realidad”.

En esa oportunidad Rosales especificó la necesidad de continuar avanzando en el proceso de modernización ya iniciado en el Ejército y en que todos los subalternos puedan sentirse respaldados por el mando superior, especialmente luego de haber cumplido con todo lo ordenado y lo que estaba a su alcance, para ayudar a esclarecer "los lamentables hechos acaecidos hace más de tres décadas".

DEUDAS DEL PASADO

Bonilla asumió como comandante en jefe la Fuerza Aérea en febrero de 2009 en sustitución de Enrique Bonelli. El jerarca militar se caracteriza por tener una buena relación con el actual mandatario Mujica, junto a quien protagonizó un hecho histórico el pasado 23 de abril cuando Bonilla le devolvió al presidente una bandera tupamara que se habría utilizado por el grupo armado durante la toma de Pando (octubre de 1969).

La entrega se realizó en el marco de una reunión de trabajo en la que se analizó el presupuesto. En declaraciones a No toquen nada (Océano FM), Bonilla dijo que el objetivo de la entrega fue “comenzar la reconciliación para llevar adelante la unidad nacional como quiere el presidente”.

Bonilla se manifestó a favor de dar “vuelta la página” y recomponer la relación entre la sociedad civil y las FFAA así como de impulsar un recambio generacional.

A pesar de la buena sintonía que Bonilla mantuvo desde el inicio con Mujica, el jerarca militar también hizo referencia en más de una oportunidad a los problemas económicos de su fuerza, como la dificultad para retener personal técnico por los bajos salarios ofrecidos.

Incluso manifestó que la seguridad aérea del país estaba comprometida por la falta de aeronaves modernas. Durante su administración se pusieron en funcionamiento dos radares que tienen por objetivo mejorar la seguridad y combatir el narcotráfico.

EL ELEGIDO

Caramés nació en Montevideo en agosto de 1952. Está casado y tiene un hijo. Hasta este momento el contralmirante estaba a cargo de la Dirección General de Personal Naval. Ingresó a la Escuela Naval en 1971 y ascendió a contralmirante en 2006.

También se desempeñó en el Centro de Adiestramiento de las Fuerzas de Mar, Cuerpo de Fusileros Navales, Servicios de Buques Auxiliares de la Armada, Academia de Guerra Naval y en la División Recursos Humanos de la Armada, como jefe de Personal Subalterno de esa fuerza.

Caramés es uno de los cinco contraalmirantes con los que cuenta la Armada uruguaya.


En una crónica del 21 de julio de 2010, El Observador reveló que Caramés era el candidato del presidente José Mujica en momentos de transición con el ex mandatario Tabaré Vázquez. Como en ese momento no se logró un acuerdo, primó el criterio del más antiguo de los contralmirantes, el de “la derecha” en la jerga militar que era Óscar Debali.

Debali dimitió después de que se conociera que uno de sus sobrinos, también militar, estaba implicado en uno de los escándalos de corrupción en una maniobra con tarjetas telefónicas.

(Observa)

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