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Una escuela del Reino Unido no tuvo mejor idea que ponerse radical para hacer cumplir las normas. El colegio Emerson Valley, ubicado en Milton Keynes, decidió cobrar una multa de US$ 100 a los padres si los estudiantes llegan tarde más de diez veces en un trimestre.

Es más, si el monto no se paga en un lapso de 21 días, la multa se duplica. Según la dirección de la escuela, la medida tiene el objetivo de mejorar la puntualidad y elevar los estándares del centro educativo, publicó el portal de BBC.

La institución indicó a través de un comunicado que la puntualidad "está muy vinculada a los buenos resultados académicos", lo que habla de su "vital importancia".

Pero algunos padres no han visto con buenos ojos la normativa del colegio. "Si tienes, como es el caso nuestro, niños en diferentes escuelas, tienes que sortear un montón de problemas logísticos, y las posibilidades de que algo vaya mal siempre están presentes", dijo a BBC Georgina Hodgkinson, madre de tres niños.

Por su parte, otra madre declaró que "los padres que trabajan y hasta los que no, enfrentan muchas presiones de tiempo. Imponer multas es una medida extrema, sobre todo con tantas familias que tienen problemas financieros".
Según BBC, las autoridades de Milton Keynes explicaron que aplicar multas está contemplado por la ley y que cada centro decide si lo hace o no.

Quienes se nieguen a pagar pueden ser llevados a la Justicia, informa el medio británico.

Durante 2013, más de 10.000 padres fueron condenados en el Reino Unido para combatir la indisciplina en las escuelas, publicó BBC.
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