Nacional fue vapuleado por el Deportivo Táchira. Cayó 3 a 0 y comprometió muy seriamente su clasificación. Ahora deberá vencer por la misma diferencia en la vuelta si quiere ir a penales, o por 4 goles para clasificar directo.
Nacional fue vapuleado por el Deportivo Táchira. Cayó 3 a 0 y comprometió muy seriamente su clasificación. Ahora deberá vencer por la misma diferencia en la vuelta si quiere ir a penales, o por 4 goles para clasificar directo.
Mal en defensa, mal el mediocampo, mal en ataque. Nada por aquí, nada por allá. En defensa, una paupérrima actuación hizo que Rondón aprovechara cada yerro para llegar con peligro. Así marcó el primero a los 3 minutos, cuando solito en el área chica, conectó un centro de Bidoglio y la mandó a guardar.
El tricolor, abajo en el tanteador, se adelantaba en la cancha y lograba el dominio territorial, pero sólo llegaba con pelotazos y para colmo sufría con los contragolpes de Rondón, que aprovechaba un nuevo paupérrimo partido de la defensa.
Para complicar aún más las cosas, a los 42, una corrida sin muchas pretensiones de Rondón encontró una mal parada defensa de Nacional. Machado (una vez más) le realizó una falta innecesaria al delantero venezolano. El juez Hidalgo (de muy mal primer tiempo) acertó una vez y cobró la pena máxima, que fue convertida en gol por Panigutti.
A partir de allí las tímidas insinuaciones de Nacional a través de los pelotazos a Medina, simplemente desaparecieron. Sólo N´Kong ingresó con empuje como para llevar peligro a una defensa que tampoco mostraba seguridad.
Finalmente fue a los 66 que llegó el tercero, para establecer justicia en el tanteador. La enésima corrida de Rondón terminó con el centro y el gol de Beraza.
3 a 0 con más de 20 minutos por jugar y un panorama que empeoraba minuto a minuto.
Con dos hombres menos y tres goles abajo, el tricolor intentaba aguantar el vendaval, de manera de retener el hálito de vida para la revancha. Los venezolanos dominaban a placer y se perdían en varias oportunidades el cuarto, que hubiese cerrado la serie definitivamente.
Parece poco probable que un equipo vapuleado futbolística y psicológicamente por un equipo mediocre pueda dar vuelta la serie. Tendría que haber un cambio sideral para que este equipo que se arrastró en la cancha y que no mostró una sola jugada colectiva (ni una, menos que consideremos los pelotazos a la cabeza de Romero como juego colectivo) pueda dar vuelta una serie en la que cae por tres goles. Para colmo, no podrá contar ni con A.Romero ni con O. Morales, y seguramente tampooco con Luis Romero, quien se retiró lesionado.
Nacional fue vapuleado esta noche y seguramente quedará eliminado, pero lo más triste es que una vez más, el fútbol uruguayo recorre el mundo asociado a la humillación de una derrota categórica ante un rival que hasta hace poco era considerado la cenicienta de América.
(Observa)