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Por octavo mes consecutivo en octubre, los precios al consumo moderaron su ritmo de aumento. Pero a diferencia de otros meses, fue el núcleo más estable de los precios el que contribuyó en mayor medida a esa moderación, principalmente por un enfriamiento del componente doméstico de la inflación, el más reticente durante todo el año a enlentecer su avance.

Los precios al consumo subieron 0,59% durante el último mes, y acumularon una suba de 8,11% en el último año móvil. Eso implica una desaceleración en el ritmo de aumento respecto al dato de setiembre, cuando la inflación interanual se ubicaba en 8,36%, según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Si bien se trata de la octava baja consecutiva de 12 meses del registro de inflación –desde el 9,82% a febrero–, todavía se encuentra a más de un punto del techo del rango objetivo, fijado por las autoridades entre 3% y 7% anual.

La moderación inflacionaria se explicó principalmente por un enfriamiento del núcleo duro de los precios, según los datos procesados por la Unidad de Análisis Económico de El Observador.

La inflación subyacente se moderó de 9,1% en setiembre a 8,9% en la última medición interanual, su menor registro desde setiembre del año pasado. Fue el componente doméstico de ese núcleo duro el que creció a menor ritmo, lo que permitió compensar el aumento acelerado del componente externo de los precios.

La inflación originada en el mercado doméstico o no transable –que incluye a los bienes y servicios producidos en Uruguay y que no se comercializan con el exterior– moderó su avance, desde una tasa de 10% anual en los 12 meses finalizados en setiembre, a 9,5% en la última medición. Este componente mostró una fuerte inercia durante todo el año, con tasas de aumento de dos dígitos desde octubre de 2013. La inflación no transable está muy influida por el aumento de los costos en las empresas, en particular los salariales.

En tanto, la inflación importada o transable –vinculada a los bienes y servicios que se adquieren en el exterior o que se producen en el mercado local y a la vez se exportan–, se agravó, pasando de una tasa interanual de 7,1% a setiembre, a 7,7% en el último mes.

Si bien en el promedio de operaciones de octubre el dólar bajó 0,2%, en el mismo mes del año pasado el retroceso en la cotización de la moneda estadounidense frente al peso fue aún más pronunciado, de 2,3%. Eso explica que la inflación importada, medida en términos interanuales, haya aumentado en el último mes.

Un largo camino

Para el instituto Cinve, la moderación de la inflación subyacente por debajo de 9% “representa noticias alentadoras en el mediano plazo”. Aún así, en el informe divulgado ayer, señaló que “queda un largo camino que recorrer en materia de control de inflación” debido a que se mantiene por encima del rango objetivo.

En línea con esa lectura, Alejandro Cavallo, economista de Equipos Consultores, dijo a El Observador que la moderación del núcleo duro de los precios es la lectura “más importante” que surge de los datos divulgados ayer por el INE.

“Este resultado puede revertirse en caso de que veamos una suba de importancia del tipo de cambio que más que compense el efecto de la desaceleración de los no transables”, advirtió.
Por su parte, el economista Aldo Lema, de Vixion Consultores, dijo que “las presiones hacia adelante se ven mixtas”, por un lado hay un escenario de “presiones deflacionarias externas”, pero “combinadas con alza adicional del dólar y costos laborales unitarios que ceden un poco”. En ese sentido, dijo que el mantenimiento “de la política monetaria restrictiva y un menor impulso fiscal ayudarían a moderar esas presiones”.

En tanto, Florencia Carriquiry de Deloitte, sostuvo que el dato no modifica las proyecciones de la consultora para futuro, pero que no descarta que haya nuevas bajas por el lado de tarifas públicas –como el combustible–, que “puede generar algún descenso adicional en el IPC”.

Bajó el asado 10% por aumento de faenas
La industria frigorífica dispuso rebajar 10% el precio del asado que se entregará a las carnicerías y grandes superficies a partir de hoy, como resultado del incremento de la faena y la baja de precios de las haciendas que se concretaron en las últimas semanas, destacó una fuente industrial a El Observador. Según la operativa de las diferentes plantas frigoríficas dedicadas al abastecimiento del mercado interno, la rebaja puede alcanzar entre $ 9 y $ 11 el kilo del asado puesto en gancho en las carnicerías.
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