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El plan antiinflación al que se encuentra abocado el gobierno incluye extender el acuerdo de precios con el sector privado pero, a la vez, contempla alternativas para atenuar el registro en el corto plazo, a la vista de que en julio será difícil que los industriales, mayoristas y los supermercados sostengan los precios ante una prevista suba de salarios.

El ministro de Economía y Finanzas, Mario Bergara, recibió ayer en la sede de la cartera a representantes de la Cámara de Industrias (CIU), de la Asociación de Supermercados (ASU), de la Asociación de Importadores y Mayoristas de Almacén y del Centro de Almaceneros Minoristas, Baristas, Autoservicistas y Afines del Uruguay (Cambadu). Además de Bergara, por Economía asistió el subsecretario, Jorge Polgar y Andrés Masoller, director de la Asesoría Macroeconómica.

Los empresarios se comprometieron, hasta el 30 de junio, a sostener en la medida de lo posible los precios de entre 1.000 y 1.500 productos. Las partes decidieron mantener una nueva reunión a principios de julio para evaluar el acuerdo.

A mediados de marzo se fijó el primer pacto voluntario de precios que venció el pasado 31 de mayo. Fueron más de dos meses en los cuales el gobierno asegura que se logró la incidencia necesaria para que la inflación no alcanzara el 10%. El dato de mayo, divulgado esta semana, se mantuvo estable en 9,18% en la variación interanual del Índice de Precios al Consumo (IPC).

El propio Bergara reconoció en los días previos que el nuevo acuerdo no podía ser idéntico que el anterior y que cabía la posibilidad de que algunos productos aumentaran sus precios. Así, se pactó mantener una “política de precios responsable” a la vez que se analizaría en cada momento si un artículo debería o no aumentar, dijo a El Observador, Juan Carlos de León, secretario de la CIU.

El emprasario dijo en tanto que el nuevo acuerdo regirá sobre precios que, en algunos casos, ya tuvieron aumentos luego del 31 de mayo. “Habrá mucho de ellos que no subirán y otros se mantendrán”. Recalcó que durante el encuentro con el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) no estuvo sobre la mesa que vaya a existir “un control de precios”.

“Había un primer escalón de este acuerdo que cerraba el 31 de mayo. Fueron más de 60 días donde hubo un gran esfuerzo de los empresarios en mantener esos valores y en contribuir con el gobierno para tratar de contener la inflación. Pero ahora, evidentemente, se abre un espacio distinto. Todos los sectores son distintos, todas las empresas tienen realidades distintas. Quedó vigente el compromiso de apostar a que haya una política responsable de precios. Y que las empresas puedan evaluar y puedan mantener sus precios en gran cantidad de productos, y que en otros casos haya ajustes”, explicó De León.

El secretario de la CIU dijo que a partir del 1° de julio se abre una nueva etapa en este contexto. En el sector privado se prevén aumentos salariales frutos de los convenios tripartitos y el margen de maniobra para sostener precios es casi nulo. El empresario añadió que se generará una nueva estructura que implicará modificaciones.

“Por lo pronto, se entiende que van a haber incrementos, solo por el hecho de que cambie la masa salarial. No creo que el PIT- CNT diga que ‘congelemos el aumento de salarios’. Se dará una situación lógica en la que habrá variantes”.

Durante la reunión ayer en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) –que se mantuvo en un “muy buen clima” –, Bergara comentó a los empresarios que manejan alternativas. “El gobierno piensa en algunas alternativas para mitigar algún tipo de aumento, sobre todo alguna medida en torno a la energía eléctrica”, dijo De León.

Las autoridades ya tienen definido que el próximo mes se reducirá la tarifa de UTE en cerca de 5%. Además de eso se evalúan otras opciones, dijo el empresario.

En el paquete antiinflacionario de marzo, se incluyó la quita del IVA a los cargos fijos de UTE y ANTEL, al congelamiento de la cuota mutual y la reducción del precio del juego de apuesta 5 de Oro.

Por su parte, el presidente de Cambadu, Mario Menéndez, dijo a El Observador que apoyarán el nuevo compromiso, “como siempre”, pero que dejarán en libertad a los pequeños comercios ante cualquier suba que surja de los proveedores. “Los comercios de cercanía, los chicos, que en general venden artículos de primera necesidad, no tienen como los grandes la capacidad para comprar y estoquear”, dijo Menéndez.

El titular de Cambadu recomienda a cada almacén o pequeño comercio a velar por el negocio y el propio bolsillo. “Los minoristas, que son el último orejón del tarro, tiene que saber que si las cosas les suben, pueden subir ellos también”.

El jueves 5, en un foro de la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (ACDE), Bergara aseguró que “la inflación no va a ceder fácilmente” debido a las presiones externas y domésticas “realmente serias”, y ante un dólar que continuará encareciéndose.

El jerarca repasó la fórmula que mantiene el gobierno para acometer contra la inflación: un combate estructural “con una política monetaria contractiva por parte del Banco Central (BCU), algo que ya está haciendo, del manejo prudente de las cuentas públicas, y también en el corto plazo, con esta necesidad de moderar las expectativas de inflación con el esquema de acuerdos de precios”.

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