Obreros con empresa propia
Reabrió fábrica de cerámica, ex Metzen y Sena, y dará trabajo a 340 empleados
La sirena sonó fuerte justo en el momento en el que el presidente José Mujica cortó la cinta celeste y blanca. El sonido característico de la fábrica indicó que un turno de obreros empieza el trabajo. Hombres y mujeres con uniformes flamantes, de pantalón y camisa azúl, no podían creerlo. Su lucha de varios años cosechaba el primer gran fruto. Son los trabajadores de la exMetzen y Sena, la fábrica de cerámicas que con 340 empleados volvió ayer a abrir sus puertas.
Parecía que todo el pueblo de Empalme Olmos estaba en esa planta de ocho hectáreas. La reapertura programada desde hace un tiempo llegó cuando el gobierno necesitaba una bocanada de oxígeno en medio de protestas y paros de los docentes por aumento salarial.
Mujica se sentía entre los suyos.Estaba cómodo, emocionado.Todos lo saludaban casi tanto como a un hombre desconocido para la mayoría, llamado Jorge González. Es el presidente de la Cooperativa de Trabajadores Cerámicos (CTC), que desde el primer momento se puso al hombro el proyecto de reabrir la empresa.
Gónzalez tiene el pelo canoso, la barba blanca recortada prolija y a cada paso que daba recibía el apoyo de los lugareños. Él agradecía y repartía elogios. “Gracias al gobierno y al Sunca”, repetía una y otra vez, caminando entre la gente.
Fue el más aplaudido cuando le tocó hablar. Sintetizó la lucha de los trabajadores en una mujer que en el proceso de reapertura se jubiló e igual siguió yendo para ayudar a sus compañeros. A la señora le dieron una bandera con la inscripción CTC.
Los abrazos y las emociones se cruzaban. Junto al presidente estaban los ministros Roberto Kreimerman (Industria) y Eduardo Brenta (Trabajo), los otros dos jerarcas que se llevaban los elogios porque siempre abrieron sus puertas para buscar soluciones, dijeron los trabajadores. Brenta comentó que “es una enorme satisfacción haber apoyado este emprendimiento cuya recuperación abre puestos de trabajo a un número de obreros cuyo techo no se sabe donde está”.
Atrás quedó aquel diciembre de 2009, cuando 753 trabajadores pasaron al seguro de paro.
La fábrica se paró y con ella Empalme Olmos. Nadie quiere olvidar el camino recorrido en este tiempo y por eso a lo largo del pasillo principal de la fábrica se colocaron fotos, a modo de exposición, que muestran la lucha de los trabajadores que llegaron a acampar frente al Palacio Legislativo para pedir la aprobación de la ley que creó el Fondes, formado con el 30% de las utilidades anuales del Banco República.
Otro directivo de los trabajadores, Luis González, dijo a El Observador que la reapertura se da “gracias a la idea de Mujica del Fondo de Desarrollo”. El Fondes aprobó un préstamo de US$ 10,8 millones que fueron la clave para la vuelta al trabajo de los obreros.
Mujica, así como antes el secretario general del gremio de la construcción (Sunca) Oscar Andrade, mencionaron al sistema financiero. Mujica dijo que a los bancos no le convence que la garantía de los trabajadores “sean sus manos”. El sindicalista, otro de los más aplaudidos ayer, afirmó que el sistema financiero está pensado “en forma inversamente proporcional a los que necesitan”.
Mujica apoya decididamente la recuperación de empresas a cargo de trabajadores y en su discurso llamó a defender a CTC con uñas y dientes. “Resistir y resistir las coyunturas, no se debe sacrificar la gallina de los huevos de oro que es la empresa, acá nadie se va hacer rico”, les dijo el presidente.
“Hoy son todas sonrisas y mañana empieza el compromiso, la difícil”, afirmó el mandatario para quien “esta es una larga marcha” que en su caso empezó hace más de 60 años. Mujica, con un tono enérgico como de campaña electoral, quería dejar plasmada su idea. Los obreros lo interrumpían con aplausos. “Soñábamos con un mundo mejor, más equitativo, más justo, más solidario”. “Es posible soñar…que el hombre puede conducirse a si mismo, sin patrones ni gobierno... Pero nos cuesta mucho aprender a gobernarnos a nosotros mismos. Gobernarse es tener sentido de la responsabilidad”, afirmó Mujica. Les dijo también a los obreros que estos proyectos necesitan de “organización y eficiencia”.
En su mensaje el mandatario insistió que si un día tienen que ir a trabajar gratis por su empresa, deben hacerlo para defender el proyecto. “A cada cual le debe doler un tornillo o que quede una canilla abierta”. “¡Arriba los trabajadores” finalizó diciendo el presidente, ante otro cerrado aplauso.
Su discurso lo escuchaba buena parte de la bancada de diputados y senadores oficialista, la presidenta del Frente Amplio, Mónica Xavier y los vicepresidentes, Juan Castillo y Gerardo Rey. También estaban el embajador de Venezuela, Julio Chirino y el asesor presidencial Pedro Buonomo, la presidenta de la Corporación para el Desarrollo, Adriana Rodríguez, el intendente Marcos Carámbula, el secretario general de la comuna Yamandú Orsi y el alcalde de Empalme Olmos, Ricardo Rodríguez.
La empresa de los trabajadores empezó ayer con una meta de producción para julio de 90.000 metros de revestimiento, 25.000 piezas sanitarias y 170.000 piezas de vajilla. El primer pedido llegó desde Bolivia, según supo El Observador. La fábrica apuntará al mercado interno, que siempre fue importante, y a mercados como Argentina, Chile y Estados Unidos. Una vez que el proyecto esté consolidado se irá a buscar a los otros 130 obreros que en esta primera etapa no pudieron ingresar a trabajar.