OCDE pide a EEUU subir tasas y a la zona euro bajar sus tipos de interés
La Organización de Desarrollo y Cooperación Económicos presentó este martes en París un informe sobre las perspectivas económicas
Las autoridades monetarias estadounidenses deberían subir las tasas de interés básicas, actualmente del 1% anual, para contribuir a un crecimiento sólido y vigoroso, mientras que los países de la zona euro pueden sin problema reducir sus tipos de interés, del 2%, para que los resultados económicos de la región sean más firmes.
Como hizo en noviembre, fecha de publicación de su anterior informe, la OCDE considera necesario que las tasas estadounidenses se aumenten poco a poco para evitar una parálisis en un momento en que "el crecimiento se ha instalado de forma sólida en la mayoría de los sectores de la economía".
"Las subidas de las tasas de interés podrían ser discretas en un primer momento para mantener la inflación en su nivel actual", aconseja la OCDE.
Pero esta política económica provoca serios riesgos, según la OCDE. "Las finanzas públicas se deterioraron sensiblemente debido a la reducción de impuestos y al aumento de los gastos, sobre todo en Defensa y Seguridad interior", debido a la guerra en Irak y a la amenaza terrorista que pesa sobre Estados Unidos, recordó la organización.
Según la OCDE, la economía estadounidense registrará un crecimiento de 4,7% este año y 4% del Producto Interior Bruto (PIB) en 2005.
Por otra parte, en Europa una reducción de las tasas de interés por parte del Banco Central (BCE) podría ayudar a que el crecimiento sea más fuerte, según la OCDE.
Con estas afirmaciones, la OCDE se une a la opinión del Fondo Monetario Internacional (FMI) y numerosos analistas que consideran que el BCE tiene un margen de acción amplio para bajar su tasa de interés básica, actualmente en el 2% anual.
Mientras, el conjunto de la zona OCDE registrará un crecimiento medio de 3,4% y 3,3% en 2004 y 2005, respectivamente.
Según la OCDE, el BCE debería reducir en medio punto porcentual sus tasas de interés, es decir, de 2 a 1,5%.
El BCE, que mantuvo su tasa básica en 2% en su última reunión el 6 de mayo, sigue afirmando que todas las puertas están abiertas pero advierte que una reducción de las tasas deja entrever consecuencias en la inflación, sobre todo debido al alza de los precios del petróleo.
Por último, la Organización afirma que la situación en la zona euro se caracteriza actualmente por una debilidad de la confianza del consumidor pese a un aumento del crecimiento mundial.
(AFP)